En relación con el artículo publicado por la revista IstoÉ este fin de semana, el Banco Central de Brasil (BC) aclara que la normativa brasileña estipula que las cuentas irregulares deben cerrarse, de conformidad con la Resolución 2025/1993 del Consejo Monetario Nacional (CMN) y la Circular 3006/2000 del BC. Estas normas garantizan que los clientes cuyas cuentas sean cerradas tengan derecho a los saldos restantes tras regularizar su situación, en cualquier momento.
 
En el caso específico de Caixa Econômica Federal, no existe perjuicio alguno para los titulares de cuentas ni para los ahorradores de la institución y, por lo tanto, no se trata de una "confiscación", término empleado indebidamente por la publicación. Contrariamente a lo que afirmaba la revista, el motivo del cierre de las cuentas no fue la falta de actividad ni de saldo, sino irregularidades en el registro.
 
Caixa Econômica Federal está tomando medidas para regularizar algunos de los procedimientos internos utilizados para el cierre de cuentas irregulares, además de realizar ajustes contables en su balance. 
 
La medida fue resultado de una auditoría periódica realizada por la Contraloría General de la Unión (CGU) y del trabajo de rutina realizado por el área de fiscalización del Banco Central.