Las pequeñas empresas están tomando medidas contra los efectos de la crisis climática.
Sebrae muestra que el 63% de las micro y pequeñas empresas ya sufrieron impactos extremos y que el apoyo técnico aumenta su capacidad de adaptación y eficiencia.
247 - La creciente presión sobre los recursos hídricos, marcada por la intensidad de sequías, inundaciones y tormentas, ha determinado las estrategias de adaptación de las pequeñas empresas brasileñas a la crisis climática. Estas conclusiones se encuentran en la investigación. Las pequeñas empresas y el cambio climático en Brasil, divulgado por Sebrae, fuente original de la información.
La encuesta muestra que el 63% de las micro y pequeñas empresas ya han sufrido impactos de eventos extremos, principalmente relacionados con el agua. En respuesta, la mayoría de estas empresas adoptaron medidas de emergencia como la captación y reutilización de agua, la construcción de embalses y el fortalecimiento de la seguridad hídrica para mantener sus operaciones.
Según el estudio, el 94% de las empresas afectadas por fenómenos climáticos recurrieron a algún tipo de medida de emergencia. Sin embargo, la investigación, realizada con 4.039 empresas por el Centro de Sostenibilidad del Sebrae (CSS), revela que la respuesta sigue siendo en gran medida improvisada: solo el 18% cuenta con procesos formales de gestión de riesgos y el 64% carece de un plan de adaptación estructurado.
El soporte técnico, por otro lado, resulta crucial. Entre las empresas que recibieron consultoría o capacitación, el 95 % adoptó medidas de mitigación, el 83 % mejoró sus procesos y el 74 % redujo costos o aumentó su eficiencia operativa.
Según Décio Lima, presidente de Sebrae, el estudio destaca tanto la resiliencia como la vulnerabilidad de este segmento económico. Afirmó:
Las pequeñas empresas brasileñas están reaccionando con rapidez y resiliencia a la crisis climática. Son ellas las que nunca se rinden, innovan y demuestran ser protagonistas de la adaptación en el territorio, generando inclusión, empleo e ingresos.
Lima añade que el esfuerzo no puede individualizarse. «Pero esta respuesta no puede ser solitaria. La COP30 nos demostró que, para transformar las acciones de emergencia en estrategias permanentes, es fundamental ampliar el acceso al crédito, la tecnología y la orientación técnica».
El director técnico de Sebrae Mato Grosso, André Schelini, recalca la importancia del sector para la transición climática. Afirma:
Las pequeñas empresas representan el 95% de las empresas formales y sustentan el 80% de los empleos. Si bien están alejadas de los grandes debates globales, son la base de nuestro tejido productivo y tienen un enorme potencial de transformación socioambiental.
Schelini destaca también que cuando reciben apoyo técnico y políticas públicas focalizadas, “son capaces de avanzar con mayor confianza”, y que el estudio “indica caminos para una transición más justa y efectiva”.
Además de las medidas centradas en el uso del agua, los emprendedores han reforzado la infraestructura, reorganizado las operaciones logísticas e invertido en sistemas de refrigeración para hacer frente al aumento de las olas de calor. Aun así, la investigación revela que el 72 % de las empresas no realizan evaluaciones formales de riesgos climáticos, lo que mantiene la adaptación centrada en las respuestas inmediatas en lugar de la prevención.
Los esfuerzos de mitigación avanzan lentamente, pero con señales positivas.
La agenda para mitigar el cambio climático, que implica la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, muestra un progreso tímido. El estudio muestra que el 65 % de las pequeñas empresas no monitorean sus emisiones, el 57 % no adopta medidas de reducción y solo el 6 % cuenta con objetivos formales. Aun así, se observan avances notables, como una mayor inversión en eficiencia energética, la adopción de paneles solares y otras formas de energía renovable, así como iniciativas de conservación ambiental.
El crédito climático aún no llega a la mayoría.
El acceso a la financiación climática sigue siendo uno de los mayores obstáculos. Solo el 5% de las empresas logró obtener crédito verde. Entre los obstáculos mencionados se encuentran la burocracia, las altas tasas de interés y la falta de información sobre las líneas de crédito disponibles.
Décio Lima enfatiza que ampliar este acceso es urgente. Para él, Es necesario democratizar el crédito climático. Sin él, las pequeñas empresas seguirán siendo las primeras en sufrir el impacto, pero al margen de las soluciones..