Sebrae lanza un programa social de carbono para recompensar a las comunidades amazónicas.
Un proyecto pionero convierte las prácticas sostenibles de las comunidades y agricultores amazónicos en créditos de carbono rastreables, generando ingresos y promoviendo la conservación.
247 - Ante un auditorio repleto en la Zona Verde de la COP30 en Belém (PA), Sebrae presentó el martes 18 el proyecto Social Carbon, una iniciativa pionera que transforma las prácticas sostenibles de pequeños productores y comunidades tradicionales de la Amazonía en créditos de carbono rastreables. Fuente: Sebrae.
Desarrollado en colaboración con el Equipo de Conservación del Amazonas (Ecam), ReSeed y Social Carbon, el proyecto se presentó como una propuesta que vincula la inclusión social, la conservación de los bosques y la generación de ingresos, y atrajo a autoridades, fondos de inversión, instituciones multilaterales y organizaciones ambientales interesadas en modelos transparentes y económicamente viables.
En el evento, Sebrae destacó su ambición de ampliar el modelo para consolidar un nuevo paradigma de créditos de carbono que incorpore el impacto social. "Con este lanzamiento, Sebrae refuerza el papel de liderazgo de Brasil en la agenda climática y propone un enfoque que reconoce y recompensa el papel de las comunidades amazónicas en la preservación del medio ambiente", enfatizó. Bruno Quick, director técnico de Sebrae"Queremos ampliar el modelo y consolidar un nuevo paradigma de créditos de carbono con un impacto social positivo."
Uno de los pilares de Carbono Social es la plataforma de inteligencia territorial WebGIS, una herramienta de geoprocesamiento que permite visualizar, integrar y analizar datos socioambientales, productivos y de carbono en territorios amazónicos. Según los organizadores, esta tecnología actúa como puente entre productores, proyectos y compradores, facilitando el acceso a mercados, políticas públicas y financiación verde.
Ecam destacó la importancia de la combinación de tecnología y conocimiento local. "La combinación de geotecnología y conocimiento local permite que los créditos no solo sean trazables, sino también justos: quienes protegen el bosque reciben reconocimiento y remuneración directos", afirmaron. Fábio Rodrigues, director técnico de Ecam, reforzando la idea de que la transparencia y el reconocimiento económico van de la mano en el proyecto.
En el lanzamiento, Sebrae dejó clara la naturaleza estratégica de la iniciativa para su cartera de acciones de sostenibilidad. "Social Carbon posiciona a Sebrae como facilitador de soluciones sostenibles y fortalece el papel de las pequeñas empresas y las comunidades tradicionales en la economía verde", afirmaron. Pedro Cavalcante, Analista de Servicios Ambientales del Sebrae, lo que apunta a la integración entre el emprendimiento rural, la conservación y el acceso a los mercados climáticos.
El proyecto ya está en fase piloto: iniciado en julio en Santarém (PA), cuenta con la participación de 150 familias agricultoras distribuidas en 15 hectáreas, de las cuales 8,5 se gestionan de forma sostenible mediante sistemas agroforestales y áreas protegidas. Sebrae describe el modelo como estructurado y replicable, con potencial de adaptación a otros biomas que respeten las particularidades productivas, culturales y ecológicas de cada territorio.
Para apoyar la transición, Sebrae ofrece capacitación técnica, mapeo de cadenas de producción y mecanismos que garantizan el acceso directo a los ingresos generados por la venta de créditos de carbono, reinvirtiendo parte de estos recursos en las propias comunidades. Durante la COP30, la institución anunció el inicio de conversaciones con fondos climáticos internacionales, compradores corporativos e instituciones multilaterales interesadas en financiar la expansión de Social Carbon.
El proyecto también estableció un proceso operativo claro para transformar la conservación en ingresos: primero, se mapean y evalúan las propiedades para identificar las áreas preservadas; luego, los técnicos miden el carbono y la biomasa a través de trabajo de campo e imágenes satelitales; estos datos se someten a validación y trazabilidad en la plataforma digital ReSeed; el carbono registrado se convierte en créditos certificados; y finalmente, la venta de estos créditos genera ingresos que regresan directamente a los agricultores y las comunidades, incentivando la continuidad de la gestión sostenible.
Expertos y participantes en la COP30 destacaron Social Carbon como un ejemplo de innovación social y ambiental que busca conciliar las exigencias de los mercados de carbono con la justicia distributiva. El reto, como reconocen los propios socios, será ampliar la escala manteniendo la integridad técnica y la equidad en los beneficios para las comunidades involucradas.