"La diplomacia global se ha derrumbado", afirma un investigador
Reynaldo Aragón analiza el impacto de las potencias occidentales, la guerra híbrida y el control de las plataformas digitales
247 - El periodista y director ejecutivo de la Red Conecta de Inteligencia Artificial y Educación Científica y Mediática (UFF/CNPq), Reynaldo Aragón, afirmó que «la diplomacia global se ha derrumbado» al comentar sobre el escenario geopolítico actual y la evolución de los conflictos internacionales. En una entrevista con el programa buenas noches 247, abordó el ascenso de la extrema derecha, la influencia de Estados Unidos en la geopolítica global, los impactos de la tecnología en el control de la información y los desafíos de la soberanía digital.
Aragón analizó la postura de Estados Unidos y su papel en la reestructuración de las relaciones internacionales. Según él, la estrategia adoptada por la administración de Donald Trump y sectores del Partido Republicano no solo debilitó los mecanismos tradicionales de mediación de conflictos, sino que también contribuyó a la desestabilización global. «Trump intentó presentarse como pacifista, buscando una imagen de mediador, pero en la práctica, su política solo reforzó el poder de sus aliados sin crear condiciones reales para la paz», afirmó.
Enfatizó que la confrontación en Ucrania no es solo una guerra convencional, sino un prolongado proceso de guerra híbrida que se remonta al colapso de la Unión Soviética. "Desde la década de 90, Ucrania ha sido blanco de una operación de ingeniería política para distanciarla de la influencia rusa, fomentando un nacionalismo extremo que culminó en Euromaidán y la guerra actual", explicó. Para él, la destrucción de la infraestructura del país y la exposición del presidente Volodymyr Zelensky a situaciones humillantes demuestran la fragilidad de esta estrategia. "El destino de Ucrania es ser repartida y saqueada", afirmó.
En cuanto a las acciones y los acontecimientos de Israel en Oriente Medio, Aragón destacó la falta de un debate profundo sobre las incursiones israelíes en Palestina y Siria. "Mientras se debate la relación de Estados Unidos con Rusia, Israel ejecuta en silencio el proyecto del 'Gran Israel', expandiendo su dominio territorial sin mucha oposición", afirmó. También criticó la pasividad de las naciones árabes ante los ataques a Gaza y Cisjordania. "El silencio de los países árabes es ensordecedor. Este tema es objeto de un debate crítico en algunos medios de comunicación de Oriente Medio, pero en Occidente y los BRICS prácticamente no se debate", añadió.
Otro punto central de la entrevista fue la soberanía tecnológica y el papel de las plataformas digitales en el control de la información. Aragón advirtió sobre la dependencia de Brasil de la tecnología extranjera y la influencia de empresas israelíes y estadounidenses en la infraestructura nacional. «Muchos de los sistemas de seguridad, vigilancia y ciberdefensa de Brasil son propiedad de empresas extranjeras. Si Brasil corta sus vínculos con Israel, podríamos enfrentar represalias como un apagón digital, lo que comprometería la seguridad nacional», advirtió.
También destacó la necesidad de regular las plataformas digitales y el papel del Tribunal Supremo Federal en este asunto. "Si consideramos la investigación de noticias falsas, la investigación de la COVID-19 y la investigación de las protestas del 8 de enero, la necesidad de controlar estas plataformas se hace evidente. Alexandre de Moraes se ha convertido en el principal objetivo de la extrema derecha global precisamente por desafiar este sistema", declaró.
Aragón también abordó el impacto de las empresas tecnológicas en la política y cómo Silicon Valley se ha consolidado como un centro ideológico de extrema derecha. "El discurso tecnolibertario proveniente de Silicon Valley aboga por la eliminación de la burocracia mediante el avance tecnológico, pero en la práctica, esto solo refuerza el control social y la desinformación", afirmó. Enfatizó que para que Brasil garantice una soberanía digital efectiva, es esencial invertir en sus propias tecnologías y evitar la dependencia de soluciones extranjeras. "No podemos simplemente cambiar una dependencia por otra. Necesitamos construir una soberanía compatible con nuestra realidad y nuestros intereses", concluyó. Ver:


