"Bolsonaro no es el peor; Marçal es peor", dice Vassoler
El profesor Flávio Ricardo Vassoler dice que la política brasileña puede deteriorarse aún más
247 - En un análisis publicado en TV 247, el profesor y comentarista Flávio Ricardo Vassoler criticó duramente el panorama político brasileño, destacando la creciente influencia y el impacto de Pablo Marçal. Vassoler afirmó que, si bien el bolsonarismo ya ha causado graves daños al país, «Bolsonaro no es el peor de los casos», sugiriendo que figuras como Marçal representan una amenaza aún mayor para la política nacional.
Al regresar de un viaje a Argentina y Uruguay, Vassoler observó con sorpresa la impopularidad de Guilherme Boulos entre los sectores más pobres de São Paulo, a pesar de su impresionante trayectoria en las elecciones municipales y el Congreso Nacional. "¿Cómo es posible?", preguntó el profesor, enfatizando la importancia de que Boulos fortaleciera su campaña en la periferia. Según él, mientras Boulos aún lucha por lograr mayor visibilidad entre los más pobres, Pablo Marçal ha logrado ampliar su base de apoyo, especialmente entre los trabajadores precarios.
"Bolsonaro no es el fondo del barril"
Vassoler advierte sobre la nueva fase del bolsonarismo, representada por Marçal. «Bolsonaro no ha tocado fondo; es posible hundirse aún más», afirmó el profesor, destacando que la retórica de Marçal combina neoliberalismo extremo, religión y conservadurismo, lo que, en su opinión, constituye una fórmula peligrosa para el futuro político del país. «La individualización de los problemas y la idea de que el fracaso es culpa del individuo allanan el camino para una adopción masiva de agendas ultraconservadoras», afirmó.
Según Vassoler, el éxito de Marçal se debe a su capacidad para conseguir el apoyo de los sectores más vulnerables, quienes lo ven como una alternativa a la crisis económica y la falta de oportunidades. «Pablo Marçal logró, dentro de la extrema derecha, apropiarse del capital político de la familia Bolsonaro, lo que obviamente genera aprensión en el clan bolsonarista», analizó.
Uber y la retórica del emprendimiento
Uno de los aspectos más impactantes de su análisis fue una conversación con un conductor de Uber, partidario de Marçal, quien expresó su oposición a la propuesta de Boulos de gravar a las empresas basadas en aplicaciones. Vassoler le preguntó al conductor: "¿No cree que la empresa debería pagar más impuestos? ¿Que debería tener derechos laborales?". El conductor, a su vez, respondió que prefería trabajar de forma independiente y con jornadas extenuantes de 18 o 19 horas, pero con la sensación de mayor libertad y un salario más alto que en un trabajo formal.
Vassoler destacó este ejemplo como un reflejo de la asimilación de la lógica neoliberal por parte de las clases trabajadoras, que ven la retórica de Marçal como una falsa promesa de libertad económica. «A este conductor, como a muchos otros, se le hace creer que es un 'emprendedor', aunque el precio de esta supuesta libertad sea la explotación desenfrenada de su trabajo», criticó el profesor.
Desconexión entre la izquierda y las clases trabajadoras
Otro punto que Vassoler planteó fue la desconexión entre la izquierda y la clase trabajadora. Según él, el análisis tradicional de la lucha de clases, basado en las condiciones objetivas de explotación, ya no basta para explicar la situación actual. «Si no entendemos que el autorreconocimiento ideológico de esta capa precaria reside en la derecha liberal, seguiremos hablando de una forma que no llega a estas personas», advirtió.
Vassoler también criticó la falta de una verdadera alternativa al capitalismo, afirmando que la izquierda se ha limitado a gestionar las crisis del sistema. «Desde el colapso de la Unión Soviética, la izquierda se ha convertido simplemente en un gestor de las crisis del capitalismo», afirmó. Para él, esta falta de una oposición clara al sistema abre la puerta a que figuras como Marçal ganen terreno. Ver:


