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"Enmarcar las críticas de Altman al sionismo como racismo es completamente erróneo", afirma Pedro Serrano.

El abogado del periodista, el jurista, calificó de "enorme error confundir la crítica a un Estado con el racismo".

Pedro Serrano y Breno Altman (Foto: Felipe L. Gonçalves/Brasil247)

247 - El experto legal Pedro Serrano, abogado del periodista Breno Altman ante los ataques y falsas acusaciones de antisemitismo en su contra, enfatizó que es legítimo discrepar de las posturas de Altman, pero enfatizó que la esencia de la persecución del periodista reside en el intento de anular su derecho a expresar sus opiniones. Argumenta que se trata de un intento inconstitucional de restringir la libertad de expresión, utilizando mecanismos que confunden el antisemitismo con el antisionismo.

La Confederación Israelita de Brasil (CONIB) ha intentado censurar a Altman mediante acciones legales. Con estas acciones, la organización sionista busca criminalizar sus opiniones contra el actual gobierno israelí y la ofensiva militar en la Franja de Gaza, que ya ha matado a más de 25 civiles palestinos. Las sentencias judiciales civiles contra el periodista exigen que él o las plataformas de redes sociales eliminen los mensajes publicados en estas plataformas que critican al Estado de Israel y las políticas del gobierno de Netanyahu. La defensa del periodista está apelando las decisiones preliminares y unilaterales.

Serrano aclaró que las críticas de Altman al sionismo no pueden equipararse con racismo, calificando la maniobra de "craso error". "El sionismo, en el mejor de los casos, es una postura política que defiende la fundación de un estado judío, la existencia del Estado de Israel. Y Breno critica la existencia de este estado en su forma actual. En esencia, propone la refundación, no la extinción, del Estado de Israel", declaró en una entrevista con TV 247.

El abogado advierte contra la confusión entre las críticas a los Estados y el racismo. El caso de Breno Altman, afirma, no se limita a Israel, sino que tiene implicaciones para el sistema judicial brasileño: «Obviamente, se puede criticar al Estado de Israel, como a cualquier otro Estado, respetando su autonomía, lo que significa no invadirlo ni tomar medidas bélicas. Eso no significa que no se pueda criticar. Criticamos a Estados Unidos, criticamos a Cuba, a Arabia Saudita, pero respetamos la autonomía de esos pueblos para decidir su propio destino».

El marco legal que rodea el caso de Altman, según Pedro Serrano, marcará un hito importante en la definición del alcance de la libertad de expresión y los límites entre la crítica política legítima y los intentos de silenciarla a través del sistema judicial: "¿Es criticar a Cuba racismo contra el pueblo cubano? ¿Es criticar a Venezuela racismo contra el pueblo venezolano? ¿Es criticar a Arabia Saudita antisemitismo contra los árabes? ¿Es criticar al fundamentalismo y a los estados fundamentalistas islámicos racismo contra el pueblo árabe? Es absolutamente legítimo que cualquier ciudadano del mundo critique a cualquier Estado".