Glauber Braga advierte: ataque a Venezuela es una amenaza directa a Brasil y América Latina.
Un parlamentario afirma que las acciones de Donald Trump contra el gobierno venezolano revelan un proyecto de saqueo continental y denuncia la complicidad de la extrema derecha.
247 - El diputado brasileño Glauber Braga (PSOL-RJ) afirmó que un ataque estadounidense a Venezuela debe entenderse como una agresión directa contra Brasil y toda Latinoamérica, ya que representaría la intensificación de una estrategia imperial de saqueo de los recursos naturales de la región. Esta declaración se realizó durante una entrevista con TV 247, realizada por la periodista Sara Goes, en la que el diputado comentó sobre el agravamiento de la tensión internacional e instó a la sociedad a reaccionar con organización y movilización.
Según Glauber, el episodio marca un hito en la política brasileña e internacional, ya que muestra claramente quién defiende la soberanía y quién actúa como una fuerza auxiliar de intereses extranjeros. "Es importante saber que el ataque a Venezuela es un ataque a Brasil, es un ataque a Latinoamérica", afirmó. Añadió que, en el caso venezolano, el objetivo sería el petróleo. Y añadió que si Brasil no se somete, el mismo tipo de ofensiva podría volverse contra territorio brasileño, especialmente debido a sus recursos estratégicos. "Quieren el petróleo venezolano. Pero si Brasil no entrega dócilmente las tierras raras, este ataque nos llegará", declaró.
"No están ocultando nada."
Al analizar el escenario, el congresista afirmó que hay un cambio en el método de acción de Estados Unidos: del apoyo indirecto a golpes de Estado y sabotajes a acciones abiertas y explícitas. "¿Qué hacía Estados Unidos en Latinoamérica antes? Influían en gobiernos o sectores políticos para derrocarlos... Ahora salen en televisión, dan una conferencia de prensa, secuestran a un presidente... y dicen con descaro: 'Ahora vamos a entrar al mercado petrolero de Venezuela con compañías petroleras estadounidenses'", afirmó.
En la entrevista, el congresista describió el momento como "el más grave" que ha vivido en su carrera política. "Tengo 43 años. Nunca he pasado por un momento tan grave en la historia política de nuestro país como el que estamos viviendo ahora", afirmó, enfatizando que no se trata solo de una disputa diplomática, sino de una amenaza concreta para todas las naciones latinoamericanas.
Crítica a la extrema derecha y al “entregismo”
Glauber también criticó duramente a figuras de la extrema derecha brasileña, quienes, según él, celebran las acciones de Estados Unidos y actúan como agentes de subordinación nacional. El congresista mencionó específicamente a Eduardo Bolsonaro, a quien acusó de conspirar en el extranjero. "Eduardo Bolsonaro... está en Estados Unidos conspirando contra nuestro país, celebrando todo tipo de actos criminales", dijo, señalando que el congresista no fue sancionado políticamente por el Congreso. Para Glauber, esta impunidad revela un sistema político que protege a sectores alineados con la sumisión a intereses extranjeros.
El congresista afirmó que el mismo grupo que aplaude los ataques extranjeros sería capaz de entregar Brasil en bandeja de plata, incluyendo sus recursos estratégicos. "Este grupo... entrega todo lo que Donald Trump quiere en bandeja de plata; entregarán nuestros minerales de tierras raras", declaró. En otro momento, reforzó la acusación de servilismo: "Acceden fácilmente a ser socios minoritarios en un ataque de saqueo contra Brasil".
En opinión del parlamentario, el problema no se limita a las diferencias ideológicas comunes en una democracia, sino que implica el riesgo real de recolonización. «No tienen ninguna dificultad en ser socios minoritarios en la transformación de América Latina en una colonia», afirmó, argumentando que Estados Unidos necesita «representantes» en la región para sostener su política de dominación.
Trump como amenaza y “enemigo del mundo”
Al comentar sobre el papel del presidente estadounidense Donald Trump, Glauber adoptó un tono directo y contundente. «Donald Trump… es un enemigo del mundo, es un enemigo de Brasil, es un enemigo de la soberanía popular y debe ser tratado como tal», afirmó, rechazando cualquier intento de normalización diplomática o política ante lo que describió como «terrorismo de Estado».
Según el congresista, no es posible afrontar una escalada imperialista con discursos moderados o conciliadores. «Es imposible ser tibio en una situación tan grave como esta», afirmó, argumentando que el debate debe ser público, con explicaciones claras de lo que está en juego.
La soberanía como eje político del 2026
Durante la conversación, la presentadora Sara planteó la posibilidad de que el tema de la soberanía y las tensiones con Estados Unidos se volvieran centrales en las elecciones de 2026, especialmente dado el comportamiento de los sectores de extrema derecha. Glauber coincidió y afirmó que la confrontación debe ser directa, sin titubeos, porque la disputa no es solo electoral, sino también civilizacional.
Según él, la extrema derecha ha perdido sus propias banderas simbólicas, como la retórica del patriotismo. "¿Cómo pueden hablar de Brasil por encima de todo con esta rendición y subordinación a Estados Unidos?", cuestionó. También mencionó que estos sectores han perdido credibilidad al asociarse con agendas e iniciativas que contradicen el discurso moralista que defendían.
Para Glauber, la postura de quienes defienden la soberanía puede conectar con la mayoría del pueblo brasileño, especialmente con la clase trabajadora, incluso entre quienes no se identifican formalmente con la izquierda. "Cuando explicamos los argumentos, mostramos lo que está en juego... ese Brasil permanece con nosotros", afirmó.
Llamado a la acción y movilización nacional.
El congresista dedicó gran parte de la entrevista a convocar movilizaciones en solidaridad con el pueblo venezolano y en defensa de la soberanía brasileña. Informó que se realizaría una reunión de fuerzas políticas y movimientos sociales para organizar protestas en varias ciudades del país y confirmó un evento en Río de Janeiro. "En Río de Janeiro, ya está programado para las 16:00 en Sinelândia... y desde allí marcharemos hasta la representación de Estados Unidos", explicó.
Glauber también indicó que las movilizaciones podrían converger con la agenda de lucha contra los intentos de golpe de Estado y con la solidaridad internacional con otras causas, incluido el pueblo palestino. «Estas agendas no pueden separarse; deben avanzar juntas», afirmó, abogando por la unidad política y la claridad estratégica.
Finalmente, reafirmó que su prioridad inmediata es el activismo y la movilización social, especialmente ante lo que describió como una escalada de violencia y riesgos para la soberanía regional. "El problema y la gravedad de lo que está en juego nos impulsan a volcar todas nuestras energías en la movilización en solidaridad con el pueblo venezolano contra el terrorismo de Estado de Donald Trump", afirmó.
Un momento decisivo
La entrevista, marcada por un tono de urgencia y denuncia, presentó la interpretación de Glauber Braga de que el episodio venezolano debe verse como una señal de una nueva fase de agresión imperial y reorganización política en América Latina. Para él, la respuesta no puede ser meramente individual o institucional, sino colectiva y popular, con organización callejera, confrontación política y afirmación de la soberanía.
Sin "edulcorar la píldora", como dijo el parlamentario, el momento exige nombrar lo que está sucediendo y definir claramente quién está del lado de Brasil y quién, por oportunismo o convicción, estaría dispuesto a transformar el país en un satélite de intereses extranjeros.


