'Hoy África arde, es un continente rebelde', dice Lejeune Mirhan.
Un profesor analiza el golpe de Estado en Níger y la movilización popular en torno a los militares que derrocó al gobierno profrancés. Véalo en TV 247.
247 - Varios países de la región del Sahel se enfrentan a una situación de convulsión social, caracterizada por el auge de los movimientos antiimperialistas y la inestabilidad política. Esta perspectiva la destaca la profesora y analista política Lejeune Mirhan, quien, en declaraciones a TV 247Compartió su análisis de la situación actual en la región. Destacó la complejidad de las independencias nacionales y los nuevos desafíos que surgen en el ámbito internacional en medio de la crisis en Níger.
«África arde hoy, está en llamas, es un continente rebelde. No siempre fue así. La ola de independencias nacionales entre 1945 y 1975 fue una mera formalidad. Francia, incluso al conceder la independencia, firmó un acuerdo de cooperación del que los países seguían dependiendo. La independencia hoy es mucho más difícil que en el pasado», afirma Mirhan.
Una de las dinámicas más destacables es el creciente movimiento antiimperialista, que tiene a Francia como principal objetivo. Mirhan señala: «La gran noticia es el movimiento antiimperialista, y su principal objetivo es Francia. Las brigadas populares resistirán si se produce una invasión».
En este complejo escenario, el reciente golpe de Estado en Níger, ocurrido el 26 de julio, desencadenó una serie de reacciones. El presidente Mohamed Bazoum fue depuesto y detenido por su propia guardia, liderada por el general Abdourahamane Tchiani. La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) reaccionó suspendiendo la ayuda financiera a Níger, imponiendo sanciones y debatiendo la posibilidad de una intervención militar.
Mirhan cree que "el imperialismo se enfrenta a un dilema en Níger. Una guerra entre africanos podría desestabilizar aún más la región, posiblemente descontrolándose. Si las cosas siguen como están, el movimiento podría expandirse".
Recordó que una de las bases del movimiento es Burkina Faso, país vecino de Níger, donde el presidente Ibrahim Traoré, quien tomó el poder en septiembre de 2022 mediante un golpe militar, comparte la misma postura antifrancesa. A principios de este mes, envió una delegación oficial a Níger junto con el gobierno de Malí para demostrar su solidaridad con el país.
En la reunión de la CEDEAO celebrada en Ghana entre el jueves y el viernes, los líderes debatieron la viabilidad de una intervención militar en Níger. Al menos cinco miembros del bloque —Nigeria, Senegal, Costa de Marfil, Benín y Guinea-Bissau— consideraron participar en la operación. La Unión Africana, por su parte, se abstuvo de usar la fuerza contra los rebeldes en Níger, alegando preocupación por la posibilidad de una masacre.
El viernes, los líderes del golpe de Estado en Níger movilizaron tropas cerca de las fronteras con Nigeria y Benín en respuesta a una posible intervención militar de la CEDEAO. La reunión de la CEDEAO tiene como objetivo fijar una fecha concreta para el inicio de dicha intervención. La situación se desarrolla y África permanece en el centro de un complejo juego geopolítico. RELOJ: