"Esto no es psicopatología", afirma la psicoanalista sobre los crímenes de odio contra las mujeres.
Nympha Amaral dice que los feminicidios y los ataques motivados por la misoginia deben ser identificados como acciones políticas y no como enfermedades mentales.
247 - La psicoanalista Nympha Amaral, en una entrevista en el programa, Chat con curvas, de TV 247, abordó la relación entre patriarcado, violencia de género y la responsabilidad del psicoanálisis, ante el escenario actual de casos cada vez más impactantes de feminicidios en todo el país.
Amaral afirma que el psicoanálisis ofrece un marco teórico y clínico para enfrentar las prácticas opresivas perpetradas por los hombres, e insiste en que la escucha analítica no puede permanecer indiferente ante las cuestiones de control, deshumanización y eliminación de la vida de las mujeres.
Utiliza el ejemplo reciente. Doble asesinato en el CEFET-RJ, en el que el director y la psicóloga fueron asesinados por un educador que se negó a aceptar ser supervisado por mujeres.
El psicoanalista argumentó que categorías como “rojo pastillas Hoy en día, los grupos organizados de extrema derecha forman un movimiento político estructurado que trabaja para reafirmar los privilegios masculinos y blancos, no un grupo de personas con enfermedades mentales. "¿Podría haber alguien con enfermedades mentales en este grupo? Sí, podría haberlo."
"Pero este movimiento no tiene nada que ver con la psicopatología", explicó. Según ella, confundir el odio político con la enfermedad mental debilita la comprensión de la violencia y desvía la responsabilidad social.
La psicoanalista también criticó la narrativa mediática que, según ella, suaviza o distorsiona la naturaleza de estos crímenes al adoptar términos como "monstruo". "No era un monstruo, era un educador titular... no parece un monstruo, no ruge", afirmó. Su argumento enfatiza la necesidad de reconocer que la violencia misógina se produce dentro de la normalidad social, no en sus márgenes.
Al reforzar la responsabilidad del psicoanálisis en el debate público, Amaral afirmó que los profesionales del campo necesitan distinguir rigurosamente entre el sufrimiento psicológico y el odio político organizado.
"Los psicoanalistas deben sumarse a esta lucha", declaró, argumentando que la profesión debe tomar una posición para evitar que los asesinatos de mujeres sean interpretados como incidentes aislados o como expresiones de trastornos mentales. Watch:


