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João Cezar de Castro Rocha: Brasil nunca tuvo una derecha tan subordinada a los intereses extranjeros como ahora.

Historiador analiza intervención estadounidense en Venezuela, critica servilismo de la derecha brasileña y advierte riesgos de injerencia en 2026.

João Cezar de Castro Rocha: Brasil nunca tuvo una derecha tan subordinada a los intereses extranjeros como ahora (Foto: nota de prensa)

247 - La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses, descrita por el invitado como un "secuestro", abrió una nueva fase de tensión internacional y, según el escritor e historiador João Cezar de Castro Rocha, expuso un viejo patrón —poco debatido en Brasil— de intervención estadounidense en Latinoamérica. Para él, el episodio pone de relieve el regreso de una lógica imperial que prescinde de justificaciones ideológicas y asume explícitamente la disputa por recursos naturales estratégicos, como el petróleo y las tierras raras.

El análisis fue realizado por João Cezar de Castro Rocha en una entrevista en el programa Boa Noite 247, transmitido por TV 247. A lo largo de la conversación, argumentó que la clave para comprender el momento actual no reside en la frecuentemente citada Doctrina Monroe, sino en la posterior radicalización formulada a principios del siglo XX: «Lo que realmente está en juego hoy es el retorno anacrónico de algo que rara vez se discute en Brasil, que es el Corolario Roosevelt».


Según el historiador, el corolario de 1904 consolidó la idea de que Washington tenía "el derecho y, sobre todo, el deber" de intervenir militarmente en países latinoamericanos en crisis, especialmente cuando la deuda y la inestabilidad ponían en peligro los intereses comerciales estadounidenses. Citó un ejemplo histórico para ilustrar el mecanismo: el derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Árbenz en 1954, tras una reforma agraria que afectó tierras pertenecientes a la United Fruit Company. "Fue la primera gran operación psicológica de la CIA", afirmó, describiendo cómo, en pocos meses, el gobierno se desestabilizó.

Según João Cezar, lo que diferencia la situación actual es la ausencia de un "barniz ideológico", un elemento que, en el pasado, sirvió de justificación pública para operaciones de este tipo. "Había, al menos, una preocupación por un barniz ideológico", dijo, citando la guerra de Irak y la retórica de las "armas de destrucción masiva", así como el discurso de la "lucha contra el terrorismo". Ahora, por el contrario, ve una postura abierta: "No se puede hacer política sin símbolos... simplemente decir 'porque quiero su petróleo'... es demasiado explícito".

En la entrevista, João Cezar de Castro Rocha destacó declaraciones atribuidas a Donald Trump, según las cuales el gobierno estadounidense comenzaría a "administrar el petróleo de Venezuela". Para el historiador, esta declaración resume un grado de cinismo sin precedentes en la política exterior de Washington. "Esta farsa tendrá un precio. Puede que no lo tenga de inmediato, pero lo tendrá porque no tiene justificación", afirmó, argumentando que la exposición explícita de intereses económicos tiende a generar desgaste político y aislamiento internacional.

El historiador también destacó que, además de una crisis de derecho internacional, se habría generado un problema interno en Estados Unidos si la acción militar se hubiera producido sin la aprobación del Congreso. "Según la Constitución de Estados Unidos, Donald Trump no puede participar en actos de guerra sin la aprobación del Congreso", declaró, señalando que el gobierno tendría que enmarcar la operación como una operación antiterrorista para ampliar su alcance. También citó la disputa sobre las imágenes y la información del episodio, incluyendo las demandas de un "segundo video" que mostrara el enfrentamiento, en un contexto en el que la versión inicial de la operación "quirúrgica" fue cuestionada durante el programa.

Otro tema central de la conversación fue la sucesión institucional en Venezuela y los cálculos políticos derivados del secuestro de Maduro. En la entrevista, los presentadores informaron que Delcy Rodríguez había asumido la presidencia como presidenta interina, reafirmando la condición de Maduro como presidente "secuestrado". João Cezar consideró este gesto decisivo para frustrar una estrategia que, según él, buscaba crear un vacío de poder similar al de 1964 en Brasil. "Parece que el cálculo de Trump fue similar a lo que ocurrió en Brasil en 64", afirmó, recordando el episodio en el que la presidencia fue declarada vacante mientras João Goulart se encontraba en Porto Alegre. Para él, al no asumir la presidencia como presidenta efectiva, sino "de forma interina", Delcy impediría el cómputo de plazos y bloquearía un mecanismo que podría conducir a elecciones bajo influencia externa: "Esto ya contradice rotundamente lo que Trump, lo que su equipo imaginó".

La entrevista abordó una advertencia más amplia: la reconfiguración del orden internacional. João Cezar afirmó que, si la acción en Venezuela se consolida, sentará un precedente: «Los países más fuertes harán lo mismo con los más débiles». Vinculó este riesgo con el debilitamiento de los mecanismos multilaterales y su impacto en otras regiones: «Si esta acción tiene éxito, sentará un precedente muy peligroso para el mundo... Es el fin total del orden internacional creado tras la Segunda Guerra Mundial».

En el pasaje más contundente sobre la política brasileña, el historiador criticó a la derecha nacional y a los parlamentarios que, según él, comenzaron a celebrar la captura de Maduro e insinuaron que lo mismo podría ocurrir en Brasil. "En mi opinión, estos constituyen delitos de traición a la patria", dijo, citando publicaciones y memes atribuidos a figuras públicas. En una de sus declaraciones más contundentes, João Cezar declaró: "Brasil nunca se ha enfrentado a un pueblo con tanta desfachatez, tanta falta de carácter, tanta villanía, tanto servilismo...". Y añadió, refiriéndose a las amenazas a la soberanía: "Un presidente debe ser destituido por votación. No puede ser secuestrado por una nación extranjera".

El entrevistado también vinculó el tema con el entorno electoral, proyectando que 2026 probablemente estará marcado por la desinformación, la manipulación digital y las acciones agresivas de las plataformas. Afirmó que la interferencia ya está en marcha y que el peso de la tecnología y las redes sociales será decisivo: "¿Habrá interferencia en las elecciones brasileñas? Mucha... La inteligencia artificial tendrá un peso enorme en estas elecciones". Como ejemplo, mencionó la posibilidad de la circulación masiva de contenido falso a través de aplicaciones de mensajería, con el potencial de causar daños políticos irreversibles.

Finalmente, João Cezar argumentó que el resultado dependerá, sobre todo, de variables internas, tanto en Venezuela, en cuanto a su capacidad de resistencia, como en Brasil, en cuanto a su respuesta política e institucional. En el programa, resumió la gravedad del momento como un punto de inflexión histórico: «O es el comienzo de la Tercera Guerra Mundial, o es el comienzo definitivo del declive estadounidense», asociando el episodio con una escalada en la que la lucha por recursos y esferas de influencia podría desmantelar los controles internacionales y propiciar nuevas ofensivas en diferentes partes del mundo.


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