Jorge Folena: “La pacificación es un criminal en la cárcel”
Jurista defiende castigo a golpistas, critica amnistía y dice que solo habrá paz con rendición de cuentas efectiva
247 - En conversación en el programa Giro das 11 de TV 247, el abogado Jorge Folena afirmó que el país vive una rara ventana para consolidar la democracia y que la tan comentada pacificación sólo ocurrirá con un castigo ejemplar a los involucrados en ataques al Estado de derecho.
Al principio, Folena describió el "punto de inflexión" de las últimas semanas, desde la disputa sobre el IOF (Impuesto a las Transacciones Financieras) hasta las manifestaciones callejeras, incluyendo el discurso del presidente Lula en la ONU, como un ciclo de renovada iniciativa desde el ámbito democrático. Atribuyendo la secuencia de acontecimientos al compromiso social y la respuesta institucional, el abogado enfatizó que este es un proceso que aún requiere determinación y estrategia.
Para Folena, la primera gran victoria reciente del bando progresista se produjo en línea y en las calles, rompiendo la asimetría que favorecía a la extrema derecha. Describió la reacción popular del domingo pasado como un punto de inflexión y evaluó que parte de la élite económica "se fue a dormir preocupada" por la pérdida de impulso en temas que socavan la democracia. En su opinión, el discurso de Lula en la ONU coronó este momento al reafirmar el compromiso con la soberanía y los derechos.
El punto central de la entrevista fue la defensa de la responsabilidad penal por los actos antidemocráticos del 8 de enero y el intento de golpe de Estado. Folena fue categórico: «La pacificación vendrá con la debida rendición de cuentas de todos aquellos que atacaron la democracia». En otro pasaje, reiteró: «La pacificación significa responsabilizar a todos los criminales que actuaron contra el país». Según él, hablar de amnistía o de reducción de penas cuando «no todos han sido juzgados» envía la peor señal posible a las instituciones.
En el Congreso, Folena calificó la llamada "PEC contra el bandidaje" de "totalmente inconstitucional", destacando la resistencia del Senado a la propuesta. Según el abogado, estas iniciativas normalizan la impunidad y buscan proteger políticamente a quienes participan en atentados contra el orden constitucional. Instó al gobierno y a las fuerzas democráticas a no bajar la guardia y a mantener la movilización social.
La entrevista también abordó la Ley Magnitsky y las sanciones estadounidenses relacionadas contra los brasileños. Folena afirmó que la aplicación extraterritorial de la ley "no aplica en Brasil" y la calificó de "humillante", atribuyendo la presión a actores de extrema derecha en el extranjero. El episodio, afirmó, pone de relieve una disputa de soberanía y los intentos de socavar el sistema judicial, incluso cuando involucra a familiares de funcionarios como Alexandre de Moraes.
Al comentar sobre las referencias a Donald Trump, el actual presidente de Estados Unidos, Folena lo criticó y señaló que, en cualquier escenario, los intereses de Brasil deben prevalecer sobre las presiones externas. En el ámbito interno, argumentó que la situación actual requiere una dirección política firme y desarrollo institucional, con el foco puesto en la elección de un Congreso más representativo para apoyar las reformas y las políticas públicas.
Simbólicamente, Folena celebró la recuperación de símbolos nacionales, como la bandera, libres de la influencia de narrativas antidemocráticas. Para él, recuperar estos símbolos refuerza la autoestima cívica y ayuda a reorganizar la disputa de valores en torno a la democracia, la soberanía y el desarrollo.
La seguridad pública llegó a la recta final de la entrevista con la lectura de la subenmienda 414, que prevé recompensas monetarias para los agentes de la policía civil por la incautación de armas de uso restringido o la "neutralización de delincuentes". Folena rechazó la idea: según él, la compensación vinculada a indicadores que pueden inflar la letalidad fomenta el uso indebido de fondos, recordando la antigua ley del "Salvaje Oeste" de Río de Janeiro, citada como ejemplo de una política que generó distorsiones y violencia.
Para concluir, Folena reiteró que "pacificar" no es sinónimo de olvidar, sino de hacer cumplir la ley. En su opinión, solo exigiendo plena responsabilidad a quienes violaron la Constitución, Brasil podrá volver a la normalidad institucional e impulsar su proyecto de desarrollo con soberanía. Vea:
