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Luiz Marinho califica el horario 6x1 de “cruel” y aboga por reducir la carga laboral semanal a 40 horas.

En entrevista con Boa Noite 247, el ministro afirmó que Brasil está listo para discutir nuevos modelos de trabajo

Luiz Marinho dice que el horario 6x1 “es cruel” y aboga por reducir la jornada semanal a 40 horas (Foto: ABR)

247 - El ministro de Trabajo y Empleo, Luiz Marinho, criticó duramente la jornada laboral de 6 horas por 1, calificándola de "cruel", y abogó por una reducción de la semana laboral de 44 a 40 horas. En una entrevista con el programa Boa Noite 247, Marinho enfatizó que la sociedad brasileña está lista para debatir nuevos modelos laborales que prioricen el bienestar de los trabajadores, especialmente de las mujeres y los jóvenes.

"No hay nada más cruel en un horario laboral que un seis por uno, especialmente para las mujeres", declaró el ministro. Explicó que, a menudo, el único día libre termina dedicándose a las tareas domésticas y al cuidado de la familia, en lugar de al descanso o al ocio. "A menudo, las mujeres solo tienen un día libre. En lugar de tomarse tiempo libre, trabajan desde casa para lavar la ropa, cuidar a los niños y cumplir con sus obligaciones", dijo.

Marinho también destacó las necesidades de los jóvenes, que buscan algo más que un simple día libre. "Los jóvenes no solo quieren un día libre. Quieren más: tiempo libre para la cultura, la educación, el ocio y la diversión", afirmó. Cree que la escala de 6 por 1 no satisface estas necesidades y representa un modelo obsoleto. "Seis por uno es muy cruel. Lo que necesitamos es combinar factores", añadió.

Reducir la jornada laboral: una propuesta viable

El ministro abogó por una reducción de la jornada laboral en Brasil, argumentando que la economía del país está preparada para este cambio. «La economía brasileña puede soportar una reducción de la jornada laboral», afirmó. Señaló que la jornada laboral semanal máxima actual es de 44 horas, pero sugirió que esta cifra podría reducirse a 40 horas. «Actualmente, la jornada laboral semanal máxima es de 44 horas, pero se puede adaptar a una jornada de 40 horas», afirmó.

Marinho también enfatizó la importancia de que el Congreso Nacional debata el tema. "Creo que el Congreso Nacional debería considerar inmediatamente la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas", afirmó. Cree que este cambio beneficiaría no solo a los trabajadores, sino también a la economía en su conjunto, al estimular el consumo y mejorar la calidad de vida de la población.

Impactos sociales y económicos

La demanda de jornadas laborales más cortas no es nueva, pero cobra fuerza a medida que Brasil busca recuperarse de los impactos de la pandemia y enfrenta desafíos como la inflación y el desempleo. Marinho argumentó que la jornada laboral más corta puede contribuir a la creación de empleo al permitir la contratación de más personas para cubrir las horas reducidas.

Además, el ministro destacó que una jornada laboral más corta puede mejorar la productividad y el bienestar de los trabajadores, factores que inciden directamente en la economía. «Los trabajadores que descansan mejor y tienen más tiempo para cuidar de sí mismos y de sus familias tienden a ser más productivos y saludables», afirmó.

Un debate necesario

El discurso de Luiz Marinho reaviva un debate que ha cobrado fuerza en varios países, especialmente tras la pandemia de COVID-19, que puso de relieve la relación entre el trabajo, la salud mental y la calidad de vida. En Brasil, la reducción de la jornada laboral ya se ha propuesto en proyectos de ley, pero aún enfrenta resistencia, especialmente por parte de sectores empresariales.

Sin embargo, el ministro cree que es el momento oportuno para avanzar en este debate. «Brasil está listo para debatir nuevos modelos de trabajo. Necesitamos pensar en maneras de conciliar la productividad con la calidad de vida», afirmó. Argumentó que la reducción de la jornada laboral es un paso importante en esta dirección, que beneficia tanto a los trabajadores como a la economía del país.

Mientras continúa el debate, las declaraciones de Luiz Marinho refuerzan la necesidad de repensar las relaciones laborales en Brasil, buscando un equilibrio entre las demandas del mercado y el bienestar de la población. La propuesta de una semana laboral de 40 horas podría ser el inicio de una transformación que sitúe a los trabajadores en el centro de las políticas económicas y sociales. Vea: 

 

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