"La ausencia de Lula fue una oportunidad perdida para fortalecer nuestra posición estratégica con los BRICS", dice Altman
Breno Altman analiza la participación virtual del presidente en la cumbre
247 - La ausencia de Lula en la cumbre del BRICS en Kazán, Rusia, desató un debate sobre los desafíos que enfrenta Brasil en su política exterior. Durante una entrevista con Buenos días 247El periodista Breno Altman destacó el impacto de esta ausencia, destacando que el evento sería el primer encuentro en persona entre Lula y el presidente ruso, Vladimir Putin, desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Altman afirmó que la imposibilidad de Lula de participar en persona representa una "situación delicada" para Brasil, especialmente ahora que el país asume la presidencia del BRICS. Según él, la ausencia de conversaciones bilaterales afecta el progreso de las negociaciones: "Nada reemplaza las conversaciones cara a cara", comentó el periodista, enfatizando que la reunión con Putin sería "muy importante" dada la presión interna y externa para que Brasil se alinee con los intereses del bloque occidental liderado por Estados Unidos.
Durante la entrevista, Breno Altman también abordó las críticas a la política exterior brasileña, que, según él, ha experimentado una "inflación" hacia una postura más aceptable para Occidente. "Brasil ha virado hacia una postura más moderada, especialmente con respecto a Venezuela y Palestina. Este cambio se ha evidenciado en las recientes declaraciones y acciones del gobierno", enfatizó Altman, citando como ejemplo la nota de Itamaraty del 7 de octubre.
La ausencia de Lula en la reunión también impidió una oportunidad fotográfica que podría haber sido explotada políticamente: un apretón de manos con Putin, que, según Altman, sería "de gran importancia simbólica" para quienes abogan por una alianza estratégica más estrecha entre Brasil y los países BRICS, como Rusia y China. Sin embargo, reconoció que la ausencia de Lula en la reunión mitiga la presión externa, en particular de Estados Unidos y la Unión Europea, que se muestran recelosos del acercamiento entre Brasil y Rusia.
"Algunos analistas que abogan por un alineamiento con Occidente podrían incluso celebrar la ausencia de Lula en la foto con Putin. Sin embargo, considero que esto es una oportunidad perdida para fortalecer nuestra posición estratégica dentro de los BRICS", afirmó Altman, quien cree que Brasil debería profundizar sus relaciones con los países del bloque en lugar de moderar su postura.
Respecto a la sustitución de Lula por Mauro Vieira, el canciller brasileño, Altman fue contundente al afirmar que Vieira "carece de autonomía" para desviarse de la postura del presidente. Para él, el papel del canciller en una reunión de alto nivel como esta es esencialmente actuar como un muñeco de ventrílocuo, imitando las decisiones del jefe de Estado.
A lo largo de la entrevista, Altman expresó su preocupación por la política exterior moderada de Lula, argumentando que el presidente debería priorizar la "inflación contraria", es decir, estrechar lazos con los países BRICS. Sin embargo, reconoce las limitaciones impuestas por la situación política actual, tanto dentro como fuera de Brasil.
En resumen, la ausencia física de Lula en la reunión es un episodio que, para Altman, "tiene consecuencias" para el desempeño político y diplomático del país. Sin embargo, afirma que Brasil sigue siendo una potencia geopolítica significativa y que el peso de su liderazgo se mantendrá, independientemente de la presencia del presidente en el evento. Ver:


