«Marçal destruye la dignidad del proceso electoral y democrático», afirma Pedro Serrano
Un experto legal señala la degradación del debate democrático con el ascenso de figuras como el ex entrenador de extrema derecha
247 - En una entrevista con el programa Boa Noite 247, el jurista y profesor Pedro Serrano analiza críticamente el fenómeno Pablo Marçal, asociándolo con un síntoma de antipolítica y la nueva extrema derecha, que, según él, opera al margen de la civilidad y las virtudes clásicas. «Operan al margen de los principios comunes de la civilización, de los derechos, de las virtudes clásicas», observa Serrano, señalando que, aunque se proclaman conservadores, estas figuras no se adhieren a principios tradicionales como la amabilidad, la elegancia y la generosidad. «En realidad, siguen una lógica destructiva», afirma.
Serrano establece un paralelismo entre el auge actual de la extrema derecha y los movimientos fascistas de la década de 1920 en Italia y la de 1930 en Alemania. Para él, a pesar de las diferencias de contexto, la esencia destructiva persiste. Esta lógica de destrucción, según el jurista, se observa tanto en el comportamiento de figuras públicas como Marçal como en las manipulaciones que configuran el debate público y electoral. Recuerda el caso de las elecciones presidenciales de 2018 en Brasil, que considera profundamente afectadas por el encarcelamiento de Lula. «Esas elecciones dejaron de ser libres, porque el Partido de los Trabajadores (PT) no pudo elegir libremente a su candidato», enfatiza Serrano, citando la decisión del Comité de Derechos Civiles de la ONU que consideró la exclusión de Lula una violación de los derechos democráticos.
Otro aspecto destacado por Serrano es la lenta reacción de la ley ante las nuevas formas de comunicación y manipulación política, especialmente en el entorno digital. "La gente tardó un tiempo en darse cuenta y saber qué hacer", afirma, refiriéndose al uso "criminal" de internet por parte de grupos políticos de extrema derecha y al impacto global de este fenómeno, con eventos como el Brexit y la elección de Trump. Para Serrano, a pesar de la lenta reacción, Brasil ha avanzado en la imposición de límites a las plataformas digitales. Cita la orden del ministro Alexandre de Moraes, que exige a las grandes plataformas respetar las instituciones brasileñas, como un "gran paso adelante". "Esto demuestra claramente que todavía existe un Estado, que tenemos un Estado soberano", enfatiza, destacando la importancia de preservar la soberanía nacional frente a la influencia de las grandes corporaciones tecnológicas.
Serrano también reflexiona sobre el papel del Tribunal Electoral al enfrentarse a figuras como Marçal que socavan el debate democrático. Argumenta que los tribunales deben actuar para evitar que el ambiente electoral se vea invadido por agresiones y ataques personales, como los dirigidos contra el periodista Datena durante el periodo electoral. «Este individuo perjudica las elecciones. Está destruyendo el debate electoral y la mínima dignidad de nuestra democracia», criticó.
En resumen, Serrano aboga por una legislación más estricta y una postura más firme por parte del Estado y el Tribunal Electoral para frenar la degradación del proceso democrático. También sugiere que los medios de comunicación adopten formatos de entrevistas individuales con los candidatos, en lugar de los debates tradicionales, que, según él, "terminan convirtiéndose en una batalla de egos". Para Serrano, el auge de estas figuras de extrema derecha es un problema global que amenaza los derechos y la democracia, y la única manera de combatirlo es desmantelando el circuito afectivo del fascismo que aún resuena en una parte de la sociedad. Ver:


