"A Marcelo lo mataron por intolerancia política", dice Pâmela Suellen Silva
La viuda de Marcelo Arruda detalla los momentos de dolor tras el asesinato político que conmocionó a Brasil
247 - Pâmela Suellen Silva, viuda de Marcelo Arruda, brindó un conmovedor testimonio al reportero Joaquim de Carvalho durante el programa Boa Noite 247, relatando los detalles del juicio de Jorge Guaranho, el asesino de su esposo. El juicio, celebrado en Curitiba, estuvo marcado por momentos de gran emoción y tensión, especialmente durante el extenso testimonio de Pâmela, que la hizo llorar al revivir los traumáticos momentos de la tragedia.
"Ha sido muy complicado. Es como si todo volviera a suceder", dijo Pâmela, recordando las innumerables veces que se mostraron imágenes del asesinato durante el juicio. Enfatizó que la defensa de Guaranho intenta crear una cortina de humo, centrándose en detalles que, según ella, distraen de lo que realmente sucedió esa noche. "Se esfuerzan por centrarse en momentos específicos y omitir todo el asunto".
El momento más doloroso
Durante el juicio, se mostraron repetidamente imágenes de Marcelo siendo baleado, lo que causó un profundo dolor a los familiares presentes. El hijo mayor de Marcelo, Leonardo, tuvo que retirarse durante el testimonio de su madre, declarando: «Es como si a mi padre lo estuvieran matando por segunda vez».
La fiscal del caso, que también es madre, le hizo una pregunta que resonó profundamente en Pâmela: ¿cómo fue criar a su hijo Pedro, de tan solo 40 días al momento del crimen, durante el duelo? "No podía tomar analgésicos porque le daba el pecho. Era el único alimento que tenía mi hijo", relató. Pâmela también dijo que, debido a la tristeza y la dificultad para alimentarlo, su propia leche se volvió insuficiente para Pedro, y hasta el día de hoy rechaza los alimentos lácteos, lo cual, según ella, está relacionado con el trauma de ese período.
Reflexiones psicológicas sobre los niños
Pedro, el hijo menor, estaba presente en el momento del tiroteo. Aunque era solo un bebé, Pâmela observa rastros de ansiedad y miedo en él hasta el día de hoy. "Entra en pánico cuando oye fuegos artificiales. Se tapa los oídos con las manos y se asusta", reveló, destacando la necesidad de terapia psicológica para comprender mejor estos reflejos.
La hija mayor, Helena, también sufrió mucho. "Ya no quería salir de casa. Entraba en pánico cada vez que tenía que irme. Lloraba, se tiraba al suelo y gritaba: '¡No te vas, te quedas aquí!'". Tras dos años de terapia, Helena empezó a superar el trauma, pero tuvo que retomar el tratamiento tras un episodio difícil en la escuela.
"Las disculpas no borran un crimen"
En una entrevista publicada por Gazeta do Povo, Jorge Guaranho se disculpó con la familia de Marcelo Arruda. Al ser preguntada sobre la disculpa, Pâmela respondió con firmeza: "Una disculpa es algo que se hace cuando se comete un error y se intenta enmendar el daño. Pero, ¿disculparse después de matar a alguien? Eso está fuera de lugar".
Durante el juicio, la defensa de Guaranho alegó legítima defensa, lo cual fue duramente criticado por Pâmela. "Llegó armado, mientras que nosotros estábamos desarmados, con cara de valiente. Es un argumento desesperado que ignora por completo la invasión y su primera exhibición del arma".
Un crimen de odio
Según la fiscalía, el asesinato estuvo motivado por la intolerancia política. Testigos entrevistados durante el juicio confirmaron que Guaranho gritó frases como "¡Este es Bolsonaro!" poco antes de dispararle a Marcelo. El guardia de seguridad que presenció la escena describió cómo Guaranho huyó a toda velocidad en su coche y, poco después, escuchó disparos y gritos de horror.
Pamela concluyó la entrevista agradeciendo a todos por su apoyo y enfatizando la importancia de exponer esta violencia para eliminar la intolerancia de la política nacional. "Marcelo vivió por una causa. Estoy segura de que hubiera querido que todo esto se expusiera para que esta atrocidad no volviera a ocurrir". Ver:


