"Tenemos que vetar esto", dice Bohn Gass sobre el proyecto de ley que favorece a los acusados del caso del 8 de enero.
Elvino Bohn Gass ve el proyecto de ley que altera la ley de ejecución penal como "PEC da bandidagem 2" y defiende el veto de Lula a la amnistía encubierta.
247 - El diputado federal Elvino Bohn Gass (PT-RS) cree que el proyecto de ley aprobado en la Cámara de Diputados que modifica la ley de ejecución penal funciona, en la práctica, como un mecanismo de protección para los delincuentes, incluidos los implicados en el intento de golpe de Estado. Según él, la respuesta del Ejecutivo debe ser directa: "Tenemos que vetar esto". (En una entrevista en el programa...) Buenas nochesEn una entrevista con TV 247, el parlamentario describió el texto como una especie de "amnistía" encubierta, que reduce las penas y abre la puerta a la protección de los responsables de atentados contra la democracia. Bohn Gass argumentó que la movilización en torno al tema debería implicar darle un nombre político al paquete: "Lo que movilizará a la gente es caracterizarlo como la 'Enmienda Bandida 2'. 'Enmienda Bandida 2'".
Según el congresista, el cambio en la ley de ejecución penal no se limita a los acusados de delitos políticos. Afirmó que el informe aprobado "permite reducir las penas" no solo para los atentados contra la democracia, la vida o la propiedad, sino también para "agresores ambientales, violadores y cualquier otro tipo de delito, incluidos aquellos vinculados a organizaciones criminales". En opinión de Bohn Gass, esto convierte el proyecto en un instrumento para "proteger y blindar a los criminales".
El congresista vinculó el avance de la propuesta a un movimiento de sectores conservadores del Congreso para aliviar la situación de quienes participaron en el intento de ruptura institucional. Criticó el discurso de que sería necesario "pasar página" y "pacificar el país". Para Bohn Gass, la idea de revisar la "dosimetría" de las condenas es una fachada: "En realidad, esto es una amnistía, una reducción de las condenas, y al mismo tiempo, ahora blinda a los criminales".
Bohn Gass recordó que la redacción del texto involucró a figuras clave del bando conservador. Citó las acciones de Paulinho da Força y la búsqueda de consejo de Michel Temer y Aécio Neves, lo cual definió con un proverbio: «Cuando vi la foto de los asesores que recibió de Aécio y Temer, dije: 'Dime con quién andas y sabré quién eres'». El congresista también mencionó que el relator del Senado, el senador Esperidião Amin, se declaró a favor de la amnistía, lo que alertó a las bases del gobierno.
Al ser preguntado sobre la posibilidad de que el movimiento implique un "acuerdo con todos", incluido el Supremo Tribunal Federal, Bohn Gass respondió que espera que no se produzca tal combinación, pero señaló que parte del Senado ha buscado "dar una respuesta al STF" sobre diferentes temas. Citó el marco temporal de las tierras indígenas y el debate sobre las normas para los pedidos de impeachment contra los magistrados del Supremo Tribunal Federal como ejemplos de temas relacionados con el entorno institucional en el que se desarrolla la revisión de la ley de ejecución penal.
A pesar de las duras críticas al contenido de la propuesta, el congresista afirmó no creer, por el momento, que el Senado amplíe el alcance del texto para incluir una amnistía general. Bohn Gass informó que, en la votación de la Cámara, las voces que defendían un indulto más amplio quedaron "totalmente aisladas y minoritarias", citando declaraciones de parlamentarios que lamentaron que el proyecto de ley no hubiera ido más allá en la reducción de las penas. Aun así, consideró "muy malo" el simple mantenimiento de lo aprobado por la Cámara.
Ante este escenario, el eje central de la estrategia defendida por Bohn Gass es el veto presidencial. "Tenemos que vetar esto. Ese es el debate", declaró. El congresista afirmó creer que el presidente Lula no dejará aprobar el texto: "Creo que sin duda lo vetará, ¿verdad? Ha estado diciendo que no se aprobará". Según el congresista, si el Congreso anula el veto, la única opción será llevar la disputa al Poder Judicial: "Después del veto, tendremos que acudir al Tribunal Supremo".
Bohn Gass insistió en que la lucha política en torno al tema debe combinar la presión institucional y social. Al proponer que el proyecto de ley se denomine públicamente "PEC da bandidagem dois" (Enmienda Dos del Bandido), busca resumir el contenido de la iniciativa: una modificación a la ley de ejecución penal que, bajo el pretexto de revisar las sentencias, podría reducir la responsabilidad de los autores de delitos graves, incluidos aquellos vinculados al intento de golpe de Estado. En este contexto, el veto presidencial aparece, para el congresista, como el punto decisivo de la disputa. Vea:


