"El aumento de las tasas de interés fue una trampa que involucró a la nueva dirección del Banco Central", dice Altman.
Banco Central eleva tasa de interés en 1,25%; Breno Altman analiza los impactos de la decisión y cuestiona el rumbo de la política monetaria del gobierno de Lula.
247 - En entrevista con el programa Buenos días 247En su artículo, el periodista Breno Altman analizó la reciente decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central, que elevó la tasa de interés básica en un 1,25 %. Según él, la medida representa una "trampa" en la que también participó la nueva dirección del Banco Central. Altman destacó que la decisión se tomó por unanimidad, incluyendo a los directores designados por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Cuando se aprobó la última orientación del Banco Central, la que preveía un aumento de la tasa de interés de dos puntos porcentuales adicionales tras haberla incrementado en un punto, la decisión fue unánime. Esto significa que, aunque todavía era la administración de Roberto Campos Neto, la nueva junta directiva, incluyendo a Galípolo, ya estaba alineada con esta política, afirmó Altman.
El periodista cuestionó la postura del equipo económico y de los directores del Banco Central nombrados por el gobierno de Lula, quienes, según él, no se desviaron de las directrices previamente establecidas. "¿Por qué atarle las manos a la nueva gerencia del Banco Central?", preguntó.
Altman también evaluó que la decisión de mantener la trayectoria alcista de las tasas de interés crea un escenario de inestabilidad política y económica. "Si en la primera reunión bajo la presidencia de Galípolo no se hubiera producido un aumento del 1%, la crisis política habría sido aún mayor. Pero ¿por qué se aceptó esta trampa entonces? Esa es la pregunta central", señaló.
Según el periodista, la política monetaria adoptada hasta el momento no indica aún el rumbo que tomará la economía en los próximos meses. «Tengo muchas dudas sobre qué política monetaria se seguirá a partir de ahora. Las señales son contradictorias. El propio ministro de Hacienda ya habla abiertamente de frenar la economía», señaló.
También advirtió sobre los posibles efectos del aumento de las tasas de interés en el crecimiento del país, especialmente en un contexto de desaceleración económica. "Si el gobierno, por un lado, reduce el gasto público y, por otro, sube las tasas de interés, ¿cuál será el factor que impida una desaceleración significativa de la economía en vísperas del proceso electoral de 2026?", cuestionó.
Altman enfatizó que la relación entre la economía y la política podría ser decisiva para el futuro del gobierno. "La economía brasileña aún no ha reaccionado de inmediato al aumento de la tasa de interés, pero los impactos podrían sentirse a mediano y largo plazo. Si hay una desaceleración brusca, la popularidad del gobierno podría verse aún más afectada", evaluó.
La entrevista también abordó el panorama internacional y el impacto de las sanciones económicas contra Venezuela. Según Altman, la situación venezolana no se compara con la crisis económica brasileña, ya que el país gobernado por Nicolás Maduro enfrentó un bloqueo internacional que provocó una caída del 99 % en sus ingresos por exportaciones. "Venezuela experimentó una guerra económica, mientras que Brasil enfrenta una crisis que puede resolverse internamente", explicó.
Dadas las incertidumbres en torno a la conducción de la política monetaria, Altman concluyó que la estrategia adoptada hasta el momento parece priorizar la satisfacción del mercado financiero en detrimento de una política económica que favorezca el crecimiento sostenible. "Hay una lógica en calmar la furia del capital financiero, creyendo que esto conducirá al crecimiento económico. Tengo muchas preocupaciones sobre esta estrategia", concluyó. Ver:


