INICIO > Entrevistas

"Brasil no es un objetivo inmediato, pero está en la mira de Trump", advierte Paulo Nogueira Batista Jr.

Un economista dice que la ofensiva estadounidense está ejerciendo presión sobre Sudamérica, aumentando los riesgos para Brasil y convirtiendo las elecciones de 2026 en un punto crucial de soberanía.

Paulo Nogueira Batista Júnior (Foto: Reproducción Youtube)

247 - En una entrevista con el periodista Leonardo Attuch, editor de TV 247, el economista Paulo Nogueira Batista Jr. analizó la escalada de la ofensiva estadounidense en Latinoamérica y afirmó que Brasil "no es el objetivo inmediato, pero está en la mira" del presidente Donald Trump. La conversación, conducida por Leonardo Attuch, también abordó el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, el auge del imperialismo, el uso de deepfakes como arma política y el escenario electoral brasileño para 2026.

Desde el principio, Paulo Nogueira Batista Jr. llamó la atención sobre un fenómeno que considera explosivo: la proliferación de videos falsos producidos por inteligencia artificial, que han utilizado su imagen y voz para difundir mensajes inventados con apariencia de autenticidad. "Estoy bastante preocupado, Leo, porque algunos de estos videos están muy bien hechos, imitan mi voz y usan videos auténticos míos... superponen una voz con un mensaje completamente inventado", declaró. Según él, las falsificaciones siguen un patrón: repiten ideas que "en términos muy generales son coincidentes", pero con "exageraciones monumentales", caricaturas y sensacionalismo, lo que amenaza su credibilidad profesional.

El economista informó que ya ha identificado más de 30 cuentas falsas en circulación y afirmó que, hasta el momento, las plataformas no han tomado medidas efectivas. "Hasta ahora, YouTube solo ha registrado la denuncia... pero aún no se ha tomado ninguna medida", declaró. Advirtió sobre el impacto directo de este tipo de operaciones en los procesos electorales, especialmente en las elecciones brasileñas del próximo año: "¿Te imaginas, Leo, qué pasará el año que viene en las elecciones brasileñas?".

El secuestro de Maduro y la ruptura de la “zona de paz”

El punto central de la entrevista, sin embargo, fue la operación, descrita por ambos como un secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Attuch calificó el episodio como un hito histórico: «Hasta hace unos días era presidente de la República de un país soberano y hoy es un prisionero secuestrado por Estados Unidos». Para Paulo, se trata de una agresión «totalmente ilegal» y un peligroso salto en la estrategia de Washington para recolonizar políticamente el continente.

El economista evaluó que Sudamérica había sido tratada como una "zona de paz", pero que la acción contra Venezuela cambia el nivel del conflicto regional. "Tengo claro que con esta acción en Venezuela... Estados Unidos tiene otros planes para Sudamérica que no necesariamente implican la paz", afirmó.

Paulo también afirmó que la intervención fue anticipada por la Estrategia de Seguridad Nacional publicada a principios de diciembre, un documento en el que, según él, el "Hemisferio Occidental" —incluyendo toda Latinoamérica— se considera un área donde Estados Unidos busca asegurar su "preeminencia". "Esa fue la palabra utilizada repetidamente... cuando el documento se refería al Hemisferio Occidental", enfatizó.

"Brasil no está fuera de los focos"

Aunque Paulo no ve una intervención militar directa en Brasil como algo "a la vista", afirma que Washington suele actuar por medios políticos e informativos, buscando derrotar a gobiernos que representan cierto grado de resistencia. "En el caso de Brasil... ¿qué intentarán hacer los estadounidenses?... derrotar a Lula en las elecciones de octubre", dijo, proyectando las elecciones de 2026 como un objetivo prioritario.

Fue en este punto que resumió la advertencia central de la entrevista: "El gobierno de Lula no es tonto, ni pensará que estamos fuera de la mira, incluso si no seamos el objetivo inmediato de la ofensiva estadounidense en el hemisferio occidental".

Según el economista, la presión sobre Brasil podría intensificarse a través de diversos canales: plataformas digitales, grandes tecnológicas, campañas políticas, guerra de información e interferencia internacional. Citó directamente el poder de estas empresas en el panorama geopolítico: «Estas plataformas... son extremadamente poderosas; las grandes tecnológicas se aliarán con la derecha brasileña».

"Nunca critiqué a Lula": cohesión interna y defensa nacional

En un momento clave de la conversación, Paulo afirmó que, dada la situación actual, cree que el país debe apoyar al presidente Lula y a su equipo diplomático. Resumió este reposicionamiento con una frase que se convirtió en uno de los temas centrales de la entrevista: «Mi nuevo lema es: 'Lula, nunca lo critiqué'».

Luego explicó la idea: “Parece que es el momento de… confiar plenamente en el presidente Lula, Mauro Vieira, Celso Amorim… y evitar críticas por esto o aquello, porque creo que el escenario es muy delicado, muy peligroso”.

La evaluación de Paulo es que una derrota del presidente Lula en 2026 podría allanar el camino para un gobierno alineado con el trumpismo, y describió las consecuencias como potencialmente devastadoras. "Podría significar una pérdida sin precedentes de autonomía nacional... podría significar un ataque sin precedentes a la democracia brasileña... una restricción de la libertad de expresión... persecución popular".

Fue explícito: "Ya me estoy preparando para hacer mi modestísima contribución el año que viene, luchando voto a voto para asegurar la reelección de Lula".

La agenda de Estados Unidos: recursos naturales y subordinación.

Paulo Nogueira Batista Jr. rechazó la idea de que Estados Unidos ofrezca actualmente algún proyecto de desarrollo para América Latina. Para él, la lógica actual es la del saqueo y la dominación abierta. «No ofrecen nada positivo... Lo que nos ofrecen los estadounidenses es un marco de subordinación», afirmó.

Al analizar el posible origen de la ofensiva, añadió un elemento central: la disputa por los recursos naturales estratégicos. "Acceso a recursos naturales: petróleo, gas, minerales críticos, tierras raras", enumeró. Y concluyó: "Les preocupa... dominar".

Según Paulo, el cambio más peligroso es que, con Trump, el imperialismo ya no oculta sus objetivos. "Hasta hace poco, el imperialismo buscaba ocultar sus intenciones... Y Trump no cree en la hipocresía", dijo, señalando que esto podría ampliar la resistencia global, pero también hace que la acción sea más agresiva y directa.

Attuch reforzó esta interpretación al evaluar el modelo deseado por EE.UU. para la región: “Veo una mezcla de Milei y Bukele… entrega total, privatizaciones y… mucha represión interna”.

Europa “no es un contrapunto”: sumisión e ilusión geopolítica.

Otro punto fuerte de la entrevista fue la crítica de Paulo a la postura europea hacia Trump. Dijo que le sorprendió negativamente la reacción "muy débil" de los aliados tradicionales de Estados Unidos. "Los estadounidenses los aplastaron... y la reacción fue tan débil que inclinó la balanza a favor de Trump".

Y fue más allá: «Europa es una ilusión desde el punto de vista geopolítico... No funciona como contrapunto de nada».

La "ley de la selva" y el debate sobre la defensa

En un tono aún más serio, Paulo afirmó que el mundo está experimentando un profundo colapso del derecho internacional. "Se ha perdido todo respeto por el derecho internacional... Es la ley de la selva", declaró. Y, en este contexto, criticó el desmantelamiento de las capacidades de defensa de Brasil en las últimas décadas. "Desde la década de 80, hemos cometido un error flagrante: desnuclearizar Brasil... Brasil no ha trabajado adecuadamente en su defensa nacional".

Argumentó que el país necesita recuperar su poder disuasorio. "Armar a Brasil... para que tenga poder disuasorio, haciéndole sentir que si alguien quiere invadir territorio nacional... pagará un precio".

Paulo también cuestionó el adoctrinamiento de los sectores militares, la dependencia tecnológica y la necesidad de revisar las escuelas militares. "Había un adoctrinamiento tremendo... se les daba una perspectiva del hemisferio occidental... un respeto excesivo por Estados Unidos".

China y la economía: interdependencia y límites de la presión estadounidense.

Hablando de China, Paulo reconoció que la motivación de Estados Unidos es contener el crecimiento económico chino en Latinoamérica. «China está ganando terreno... económicamente y posiblemente también estratégicamente», afirmó.

Aun así, no cree que Brasil pueda desvincularse fácilmente de China, dado el peso de la agroindustria y el sector minero. «Brasil... ha desarrollado... un vínculo económico muy fuerte», afirmó.

También señaló un tema delicado: las reservas internacionales de Brasil, concentradas en dólares. "Alrededor del 80% u 85% de las reservas de Brasil están en dólares... tenemos que protegernos... y diversificar nuestras reservas", argumentó, criticando la demora del Banco Central en comprar oro.

El riesgo de normalizar la violencia y el papel de la comunicación alternativa.

La entrevista también reflexionó sobre la disputa ideológica en Brasil y la fragilidad de una sociedad sometida al control de grandes conglomerados mediáticos y plataformas. Paulo afirmó que sin canales alternativos no habría un verdadero debate público. "Si no fuera por estos canales alternativos como el suyo... no habría debate público en Brasil", declaró, citando también la relevancia de movimientos sociales como el MST (Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra).

Para concluir, Paulo retomó su diagnóstico más dramático: el mundo ha entrado en una fase de "hiperimperialismo" y Brasil necesita comprender la magnitud del riesgo. "Es un desafío sin precedentes... en cuanto a los riesgos que enfrenta el país respecto a su soberanía".

Una elección que podría definir el futuro del país.

A lo largo de la conversación, el economista dejó claro que, para él, 2026 será un año decisivo. Con el auge del imperialismo, el debilitamiento del derecho internacional y la normalización de la violencia geopolítica, Brasil podría convertirse en blanco de una creciente presión si no preserva su autonomía política y su capacidad de autodefensa.

La advertencia que titula la entrevista resume la línea de razonamiento: Brasil puede no ser el objetivo inmediato del presidente Donald Trump, pero ya está en el campo de visión estratégico de Washington, y la lucha por el futuro del país implicará necesariamente un choque entre soberanía y subordinación.

Artigos Relacionados