“El dilema de Delcy Rodríguez es resistir o rendirse”, dice Altman.
Periodista analiza el impasse que enfrenta el presidente interino de Venezuela tras la invasión estadounidense y secuestro de Nicolás Maduro.
247 - La presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, quien ha liderado la presidencia de Venezuela de forma interina desde el secuestro del presidente Nicolás Maduro por las fuerzas de élite estadounidenses, se enfrenta a un escenario donde la decisión central no es simplemente de lealtad política, sino de definir una estrategia ante un balance de poder militar potencialmente desfavorable. Según el periodista y analista geopolítico Breno Altman, la encrucijada implica el costo de resistir a riesgo de derrota o negociar a riesgo de desmoralización.
Las declaraciones las hizo Breno Altman en una entrevista con el programa Bom Dia 247, al analizar la situación que se presentó tras la invasión liderada por Estados Unidos bajo el mando de Donald Trump, que resultó en el secuestro de Nicolás Maduro y daños al sistema de defensa venezolano, además de decenas de muertos.
Altman rechaza la interpretación de que Delcy Rodríguez se enfrenta a una disyuntiva entre "traicionar" o "mantenerse leal". Para él, aunque la apariencia de los hechos permite este tipo de interpretación, el núcleo del problema reside en otra parte. "Yo plantearía la cuestión de otra manera porque no creo que el dilema que enfrenta Delcy Rodríguez sea traicionar a la revolución para permanecer en el poder o respetar y mantener su lealtad a Nicolás Maduro", afirmó. A continuación, definió lo que considera el núcleo del dilema: "El problema principal, la principal contradicción, radica en la estrategia a adoptar. Luchar con escasas posibilidades de victoria militar o negociar a riesgo de desmoralizarse. Creo que esa es la encrucijada".
Según el análisis del periodista, el gobierno venezolano se mantiene en el poder, pero atraviesa un momento que define como consecuencia de una derrota táctica, no estratégica. "Venezuela vive las horas y los días posteriores a una importante derrota táctica. No fue una derrota estratégica. El chavismo sigue gobernando Venezuela", afirmó. Altman vinculó directamente esta derrota táctica con el secuestro de Nicolás Maduro y la exposición de las vulnerabilidades del sistema de defensa del país ante las capacidades tecnológicas superiores. "Hubo una derrota táctica con el secuestro de Nicolás Maduro y la demostración de la fragilidad del sistema de defensa de Venezuela ante las capacidades cibernéticas de Estados Unidos".
Altman detalló la secuencia que, según él, explica la efectividad del ataque: primero, una acción de ciberguerra que neutralizó los radares, y luego la destrucción de las baterías antiaéreas. «Estados Unidos logró silenciar los radares venezolanos y destruir sus baterías antiaéreas», afirmó, indicando que el equipo destruido incluía sistemas de origen ruso y chino. Al describir el funcionamiento de este tipo de defensa, argumentó que neutralizar el radar compromete la activación del sistema antiaéreo: «Las baterías antiaéreas funcionan en conjunto con los radares. Los radares las localizan, los misiles antiaéreos se activan». En su interpretación, esta secuencia ayuda a comprender por qué la operación logró su objetivo principal, independientemente de las conjeturas sobre «traición» o «acuerdo interno»..
Con base en este diagnóstico, Altman argumenta que el dilema de Delcy Rodríguez se agudiza porque optar por negociar no garantiza que la otra parte acepte negociar. "En esta situación, ¿qué hacer? Ese es el dilema: luchar o negociar", dijo. Y añadió, señalando el impasse que puede surgir incluso después de una eventual decisión: "Este dilema no resuelve el problema, porque puedes decidir negociar. (...) Puedes optar por negociar y tu enemigo podría no querer negociar". Es en este punto que, para él, la bifurcación pasa a una segunda capa: "Y entonces te encontrarás en otro dilema, que es renunciar o ser destruido, renunciar o resistir".
Al hablar sobre la presión pública y la controversia narrativa en torno al nuevo escenario, Altman afirmó no ver fundamento fáctico en las versiones que sugieren la rendición deliberada de Maduro. Señaló las muertes durante el operativo como un elemento que, en su opinión, contradice la hipótesis de la "rendición". "¿Cómo pudo el Comando del Ejército entregar a Nicolás Maduro con este grado de sacrificio de sus soldados?", cuestionó, citando cifras que mencionó en la entrevista: "Hasta el momento hemos contabilizado 50 muertos en el operativo en el que Nicolás Maduro fue secuestrado. 50 muertos, 32 combatientes cubanos (...) y 18 venezolanos". Para Altman, la circulación de versiones sin fundamento forma parte de un esfuerzo de desgaste político: "Esto es solo una conjetura, una conjetura sembrada por Estados Unidos, porque Estados Unidos quiere debilitar al gobierno chavista y socavar la imagen de Delcy Rodríguez".
El periodista también atribuyó parte de este daño a las insinuaciones de Donald Trump en declaraciones públicas que, según él, buscaban crear sospechas sobre la conducta de la vicepresidenta. Altman describió lo que llamó "malicia" en la forma en que se presentó el asunto: "En un momento se vuelve hacia Marco Rubio y le dice: 'Oh, la vicepresidenta es muy amable, ella (...) tuvo una larga conversación con Marco Rubio. Dijo que cooperará'. Todo esto es malicia para desgastarla, para crear esta sensación en la opinión pública".
Para argumentar que Delcy Rodríguez no puede reducirse a una mera figura incidental, Altman se basó en la trayectoria política de la vicepresidenta y su relación histórica con el chavismo. "La conozco desde hace 25 años", afirmó, recordando entrevistas previas y contactos profesionales. Contextualizando la trayectoria de Delcy y su integración en el movimiento, declaró: "Proviene de una familia de revolucionarios", y añadió que dentro del chavismo se la identificaba como parte de la extrema izquierda: "Siempre se la ha considerado dentro del chavismo como miembro de su ala extrema izquierda". Para Altman, esto debilita las especulaciones sobre una ruptura interna: "No cabe duda sobre la biografía de Delcy Rodríguez y su compromiso con la revolución bolivariana. Considero que las especulaciones al respecto son desinformación".
Sin embargo, la cuestión vuelve a la decisión práctica ante la escalada y el impacto del secuestro de Maduro: cómo actuar cuando la correlación militar se describe como "extremadamente desigual" y cuando la operación expone las ventajas tecnológicas del adversario. En esta interpretación, el vicepresidente se ve obligado a decidir bajo presión, y la decisión en sí misma —resistir o negociar— no elimina el riesgo de un resultado más extremo si las negociaciones no avanzan o son rechazadas. "¿Qué hacer? Ese es el dilema: luchar o negociar", dijo Altman, antes de concluir que si las negociaciones se bloquean, el impasse podría convertirse en una disyuntiva de supervivencia política: "Renunciar o resistir".
En conclusión, Altman afirmó que la controversia en torno al caso exige disciplina analítica y el rechazo de versiones infundadas. Considera que la proliferación de conjeturas actúa como fuente de confusión y erosión, interfiriendo directamente con la capacidad de comprender la situación y la cohesión política del partido gobernante. «Tenemos que eliminar al máximo nuestra tendencia a la especulación y las teorías conspirativas», declaró. Y concluyó con una advertencia sobre los efectos de este tipo de entorno informativo: «La especulación y las teorías conspirativas son tóxicas. (…) Este festival de especulaciones (…) tenemos que eliminarlo de nuestro horizonte. Es veneno».


