"El gobernador Tarcísio conocía el impacto de sus palabras. Fue una maniobra calculada", afirma Walber Agra.
Abogado que defendió la inelegibilidad de Bolsonaro habla sobre el crimen electoral de Tarcísio de Freitas
247 - Durante las elecciones municipales de 2024 en São Paulo, el gobernador Tarcísio de Freitas (Republicanos) hizo una polémica declaración asociando al Primer Comando da Capital (PCC) con el candidato a la alcaldía Guilherme Boulos (PSOL). Las declaraciones de De Freitas, realizadas durante una conferencia de prensa el día de las elecciones, pusieron en duda la imparcialidad del proceso electoral y generaron una reacción inmediata en círculos legales y políticos. Según Brasil 247, esta acusación se extendió rápidamente por las redes sociales, intensificando su impacto en los votantes indecisos.
El gobernador afirmó tener "información" de que el PCC estaba animando a sus miembros a votar por Boulos, sin presentar pruebas. Las declaraciones se viralizaron antes de que muchos votantes acudieran a las urnas, lo que generó sospechas de que esta maniobra pudo haber influido en los resultados. El equipo de Boulos presentó una demanda ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), acusando a Tarcísio de abuso de poder político y desinformación.
El papel de Marçal y la legitimidad otorgada por Boulos
Este episodio no es el único que involucra ataques contra Boulos durante la campaña. Marçal, candidato de extrema derecha, lanzó varios ataques difamatorios contra el político del PSOL durante la campaña electoral. Marçal incluso difundió información falsa, afirmando que Boulos era drogadicto y presentando un certificado médico falsificado, con el objetivo de desestabilizar su imagen.
La situación empeoró cuando Guilherme Boulos participó en una transmisión en vivo junto a Marçal, legitimando indirectamente su presencia en la contienda electoral. A pesar de su intento de dialogar y contrarrestar las ideas de Marçal, la decisión de Boulos fue considerada por muchos un error estratégico, ya que terminó dando visibilidad a una figura que difundía noticias falsas. Walber Agra, abogado y especialista en derecho electoral, comentó sobre el caso en una entrevista en TV 247: «Fue un momento crucial que debilitó la campaña de Boulos. Al legitimar la presencia de Marçal, abrió el camino a más ataques y desinformación, incluso si la intención era defenderse».
La legitimidad otorgada a Marçal, tanto a través del debate público como de su presencia en redes sociales, creó un ambiente propicio para la circulación de información falsa. En este contexto, las declaraciones de Tarcísio sobre la supuesta conexión entre el PCC y Boulos fueron un golpe aún más fuerte. La velocidad con la que se difundieron estas declaraciones y la participación de figuras como Marçal profundizaron la crisis de desinformación en las elecciones de São Paulo.
Precedentes legales y posibles consecuencias
Walber Agra explicó que este caso evoca precedentes recientes en la política brasileña, como el episodio que resultó en la inhabilitación de Jair Bolsonaro tras la famosa transmisión en vivo con embajadores. "Tenemos dos delitos bien establecidos: desorden informativo y abuso de poder político", enfatizó Agra. Considera que, dada la gravedad de las acusaciones formuladas el día de las elecciones, la posibilidad de que Tarcísio sea inhabilitado hasta por ocho años es real. "Creo que, además de la acción penal, lo más adecuado sería una Acción de Investigación Judicial Electoral (AIJE), que podría resultar en la inhabilitación no solo del gobernador, sino también del alcalde Ricardo Nunes (MDB), quien fue el principal beneficiario", afirmó.
Agra también destacó el papel de las redes sociales en la amplificación de la desinformación, especialmente en contextos electorales. «El gobernador era consciente del alcance de sus palabras y de cómo podían influir en los votantes indecisos. Fue una maniobra calculada, utilizando las redes sociales para difundir la desinformación de forma viral», comentó el abogado.
Desinformación y consecuencias políticas
La campaña de Boulos, que dependía en gran medida de su presencia en las afueras de la ciudad y su defensa de políticas públicas progresistas, fue constantemente blanco de ataques infundados. Los incidentes que involucraron a Marçal y Tarcísio demostraron cómo la desinformación y el uso estratégico de las redes sociales pueden impactar profundamente una elección. El impacto de estas mentiras fue amplificado por grupos pro-Bolsonaro que, de manera coordinada, atacaron a Boulos en diversos canales.
En respuesta a las acciones de Tarcísio y Marçal, Boulos declaró en una entrevista que las acusaciones de vínculos con el PCC eran "desesperadas" y que la estrategia de la ultraderecha se basaba en "desmoralizar a quienes luchan por el pueblo". Sin embargo, la decisión de aparecer junto a Marçal para intentar debatir terminó siendo considerada un error por sus partidarios más cercanos. El equipo legal de Boulos ahora busca que el tribunal electoral rinda cuentas a Tarcísio y Nunes, mientras que Marçal permanece impune por su difamación.
¿Un precedente para 2026?
El caso de Tarcísio de Freitas, Ricardo Nunes y Marçal podría marcar un antes y un después en la judicialización de las elecciones en Brasil. De prosperar, podría sentar un precedente importante para las elecciones presidenciales de 2026, donde es probable que la desinformación y el abuso de poder vuelvan a ser elementos centrales. Ante la posible inelegibilidad de Tarcísio y las crecientes acusaciones de que candidatos de extrema derecha utilizan noticias falsas, el panorama político en São Paulo y Brasil se encamina hacia una mayor supervisión y rendición de cuentas por la conducta de sus líderes.
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