"El mundo ha cambiado tanto que los estadounidenses ya no saben qué hacer", dice un experto.
José Francisco Gonçalves explica la crisis estructural en EE.UU. y compara el fenómeno con Brasil
247 - El economista José Francisco Gonçalves hizo un contundente análisis de la crisis estructural en Estados Unidos y sus implicaciones económicas y sociales durante una entrevista en el programa Buenas noches 247. Según él, la desindustrialización estadounidense y la creciente dependencia de China son los principales factores que desencadenaron la destrucción de la clase media del país. Gonçalves trazó un paralelo entre este escenario y la realidad brasileña, destacando el impacto duradero de las políticas neoliberales.
"Este movimiento de cambio radical en la estructura productiva estadounidense ha provocado la desaparición de la clase media tal como la conocíamos", afirmó. Explicó que el nivel de vida estadounidense, que floreció entre las décadas de 1950 y 1980, se desplomó con la expansión del neoliberalismo. "Cuando el neoliberalismo lo destruye, no reemplaza nada", enfatizó.
La crisis que comenzó en 2008 y se agravó con la pandemia
José Francisco Gonçalves recordó que la crisis de 2008 marcó un punto de inflexión en el declive de la clase media en Estados Unidos. «Fue entonces cuando se hizo más evidente: el mercado laboral perdió calidad y los empleos industriales, que eran buenos, desaparecieron», afirmó. La pandemia solo profundizó esta crisis, afectando lo que quedaba del antiguo patrón de estabilidad económica.
Para el economista, la crisis económica ha generado una frustración generalizada entre los estadounidenses, lo que explica la fuerza política de Donald Trump. «Trump se encuentra entre quienes se sumaron a este movimiento», señaló, destacando las similitudes entre este fenómeno y lo ocurrido en Brasil en los últimos años.
"La industria no volverá así"
Según Gonçalves, uno de los mayores problemas que enfrenta Estados Unidos hoy en día es la imposibilidad de revertir la desindustrialización fácil o rápidamente. "Trump no podrá reemplazar las importaciones. No lo hará. La industria no se recuperará así", enfatizó. Cree que el proceso de recuperación económica será largo e incierto, sin garantías de que el empleo industrial, antaño central para la economía estadounidense, vuelva a ser una fuerza significativa.
La dependencia económica de China también fue un tema clave en la entrevista. "La decadencia de la industria estadounidense y la dependencia de la industria china forman parte de un mismo proceso que también nos ha absorbido, porque perdimos nuestra industria ante China", afirmó, señalando que Brasil actualmente exporta principalmente productos primarios, como soja, carne y aceite.
La dificultad de Estados Unidos para reaccionar al nuevo escenario global
Gonçalves describió la situación estadounidense como un punto muerto. "El mundo ha cambiado tanto que los estadounidenses ya no saben qué hacer. La realidad los humilla, pero eso no significa que no vayan a reaccionar", dijo, refiriéndose a las dificultades del país para adaptarse al nuevo panorama económico global. Añadió que las perspectivas futuras no son alentadoras. "¿Los empleos del futuro? Quién sabe cuáles serán".
El análisis del economista deja claro que, tanto en Estados Unidos como en Brasil, la crisis económica no puede entenderse únicamente con base en medidas puntuales o cíclicas. "Hablamos de un cambio estructural que llegó para quedarse", concluyó.


