"El terrorismo israelí ha creado paranoia global. Ahora cualquier portátil podría ser una bomba", afirma Pepe Escobar.
Analista geopolítico dice que la humanidad hoy enfrenta la amenaza de la guerra contra el terrorismo
247 - Los ataques terroristas perpetrados por Israel en el Líbano, con el uso de buscapersonas y radios, marcaron un nuevo capítulo en la inseguridad global, generando una profunda alarma sobre la seguridad de las cadenas de suministro y las posibles vulnerabilidades de los dispositivos de uso diario. En una entrevista con el periodista Leonardo Attuch, editor de TV 247, el analista geopolítico Pepe Escobar pintó un panorama sombrío de las consecuencias de este ataque, que se atribuyó ampliamente a Israel como parte de una operación contra el grupo Hezbolá.
Para Escobar, el impacto de las explosiones es devastador no solo por las vidas perdidas, sino por el precedente de terror tecnológico que sentaron. "El grado de toxicidad de lo que Israel hizo en el Líbano es inimaginable", dijo. "Todos, no solo en Beirut, sino en todo el Líbano, usan buscapersonas. Médicos, enfermeras, profesores... Y ahora, cualquiera puede ser víctima de un ataque como este".
Paranoia global
Escobar fue categórico al describir el ataque israelí como una acción que creó un clima de temor generalizado. "Israel ha generado paranoia a nivel mundial. Es alucinante. Ahora, cualquier iPhone o portátil podría ser una bomba", señaló el analista, al comentar sobre el probable impacto que la operación en el Líbano tendrá en la percepción pública de la seguridad de los dispositivos electrónicos. "El terrorismo imperial está enviando el mensaje de que cualquiera puede ser asesinado en cualquier parte del mundo con dispositivos rudimentarios".
Según información recopilada por la inteligencia rusa, la operación israelí implicó la fabricación de los buscapersonas en la República Checa, no en Hungría, como se especuló inicialmente. Para Pepe Escobar, esto demuestra el alto nivel de sofisticación de las operaciones terroristas israelíes. «Lo que los israelíes saben hacer muy bien son operaciones terroristas de este tipo», declaró.
Consecuencias jurídicas y estratégicas
Otro punto planteado por Escobar son las posibles implicaciones legales de la crisis. «El propietario de Gold Apollo presentará una demanda de mil millones de dólares contra el gobierno israelí», reveló. La empresa taiwanesa, vinculada a los buscapersonas utilizados en los atentados, negó su implicación directa, alegando que los dispositivos se fabricaron bajo licencia de una empresa intermediaria.
Escobar también proporcionó detalles inquietantes sobre los momentos previos a las explosiones. "Antes de las explosiones, llegaron mensajes en árabe indicando a los usuarios que se acercaran los localizadores a los oídos. Fue una maniobra macabra", declaró, subrayando la magnitud del terror psicológico infligido a la población.
La nueva era de la guerra contra el terrorismo
Para Escobar, los sucesos de septiembre de 2024 representan un punto de inflexión. "El 11 de septiembre de 2001 inauguró la guerra contra el terrorismo. Ahora, con el 17 de septiembre de 2024, vivimos en la guerra contra el terrorismo", afirmó. Según el analista, lo que está en juego ahora es el mensaje que Israel envía al mundo: que hay que temerlo. "Israel envía el mensaje de que cualquiera puede ser atacado, en cualquier lugar, con cualquier dispositivo. Este es el colmo del terror imperial", concluyó.
Esta nueva realidad, en opinión de Escobar, amenaza no solo a los libaneses, sino a toda la humanidad. «Todos somos víctimas ahora», advirtió. «Vivimos en una época en la que la paranoia global se ha apoderado de nosotros. De ahora en adelante, cualquier dispositivo electrónico a nuestro alrededor puede ser un arma mortal». Ver:


