Una brasileña fue suspendida del equipo albanés de voleibol tras acusaciones de género infundadas.
Nayara Ferreira denuncia discriminación y afirma temer por su seguridad tras ser expulsada por la federación albanesa de voleibol.
247 La jugadora brasileña de voleibol Nayara Ferreira, de 32 años, ha sido suspendida por la Federación Albanesa de Voleibol después de que clubes rivales pusieran en duda su género sin aportar pruebas. Esta información proviene de Reuters.
Nayara juega en el Dinamo, uno de los mejores equipos de la liga femenina albanesa, actualmente segundo en el campeonato. La suspensión se produjo después de que la federación exigiera que la deportista se sometiera a una prueba de género en un laboratorio designado por la propia entidad. La decisión se fundamentó en las quejas de los clubes Vllaznia y Pogradeci, que alegaban que la jugadora era hombre o que estaba recibiendo terapia hormonal para mejorar su rendimiento; acusaciones sin pruebas documentales.
En una entrevista concedida en su apartamento a las afueras de Tirana, Nayara relató el impacto emocional del episodio. «El mundo se me vino encima», afirmó. «Nadie había cuestionado jamás mi género. ¿Por qué me hacen esto solo a mí?».
Según documentos obtenidos por Reuters, la federación envió una carta al Dinamo el 6 de octubre informándoles de su intención de realizar “pruebas para verificar el rendimiento físico natural de la jugadora y determinar su género”. Una semana después, el 13 de octubre, la organización ordenó a Nayara presentarse en un laboratorio específico dos días después. La deportista se negó a someterse a la prueba impuesta, calificando el requisito de discriminatorio, y fue suspendida de inmediato.
Aun así, decidió someterse a un examen por su cuenta en otra clínica para demostrar su identidad de género al club. El resultado se publicará en los próximos días. La Federación Internacional de Voleibol (FIVB) informó que está al tanto del caso y que se ha puesto en contacto tanto con Nayara como con la federación albanesa. La organización recalcó que las federaciones nacionales son responsables de sus propias normas de elegibilidad en las competiciones nacionales, sin emitir un juicio sobre la suspensión.
La jugadora brasileña, que ha militado en países como Arabia Saudí y otras ligas europeas, afirmó temer por su seguridad desde que la noticia se difundió en los medios locales. "Ya no me siento segura. Cada vez que salgo a la calle pienso: quizá me pase algo", confesó.
El entrenador del Dinamo, Orlando Koja, mostró su apoyo a la jugadora y su preocupación por las consecuencias del incidente. "La situación es muy grave", declaró. "Las chicas y yo le estamos brindando mucho apoyo a Nayara. Somos gente íntegra y no queremos lidiar con chismes". Teme que la ausencia de la brasileña debilite al equipo en la lucha por el título y desanime a las jóvenes atletas en un país aún marcado por tabúes de género y religiosos.


