Fluminense vence al Inter en el Beira-Rio y llega a la final de la Libertadores.
Tricolor supera la adversidad para vencer 2-1 a Colorado en victoria de remontada.
Agencia Brasil - Fluminense regresa a la final de la Copa Libertadores tras 15 años de ausencia. La clasificación del Tricolor llegó con una remontada de 2-1 sobre Internacional, en el Beira-Rio, el miércoles por la noche (4). El rival del equipo de Laranjeiras en la gran final, que se celebrará el 4 de noviembre en el Maracaná, se definirá el próximo jueves (5) en el partido entre Palmeiras y Boca Juniors (Argentina).
Esta será la segunda oportunidad del Fluminense de competir por su primer título de Libertadores, después de quedar cerca cuando fue derrotado por LDU (Ecuador) en el estadio Maracaná en 2008.
El error de Fabio
El camino del Tricolor para asegurar su pase a la final no fue fácil. Tras empatar 2-2 con el Internacional en la ida, el equipo de Laranjeiras tuvo dificultades ante un rival animado por más de 50 aficionados.
Confiado, el Internacional logró abrir el marcador temprano, en el minuto 9 del primer tiempo, cuando Alan Patrick lanzó un tiro de esquina al área, el portero Fábio no logró salir y el defensa Mercado quedó libre para cabecear el balón al fondo de la red.
Perdiendo en el marcador, Fluminense comenzó a cometer muchos errores, brindando nuevas oportunidades para que Internacional ampliara su ventaja, especialmente a través del delantero ecuatoriano Enner Valencia, quien desperdició varias oportunidades claras de marcar.
Un cambio al final.
Pero el Fluminense no se rindió y creyó hasta el final. Tras tantos intentos, el Tricolor logró empatar en el minuto 35 del segundo tiempo, cuando el argentino Germán Cano lanzó un contraataque y cedió un pase filtrado a John Kennedy, quien remató con gran habilidad para batir al portero Rochet.
Con el marcador empatado, el equipo dirigido por Fernando Diniz se llenó de energía y aprovechó los espacios que el Internacional comenzó a abrirles para lograr la remontada. Yony González recibió el balón por la banda derecha y se lo pasó a John Kennedy, quien simplemente le dio la asistencia a Cano para que anotara su 12.º gol en la competición y asegurara la clasificación del Fluminense a la final. El Fluminense venció al Inter en el Beira-Rio y llegó a la final de la Libertadores.