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El aficionado del Palmeiras que fue víctima de la violencia en el estadio era cuidador de niños con autismo y síndrome de Down.

Gabriela Anelli Marchiano trabajaba con niños para que su padre pudiera ver los partidos del equipo.

El aficionado del Palmeiras que fue víctima de la violencia en el estadio era cuidador de niños con autismo y síndrome de Down.

247 - La historia de Gabriela Anelli Marchiano, una joven de 23 años aficionada del Palmeiras que perdió la vida tras ser alcanzada por una botella cerca del Allianz Parque, revela un aspecto conmovedor de su pasión por el club. Según su padre, Ettore Marchiano, de 49 años, Gabriela trabajaba cuidando niños para poder costear el abono mensual que le permitía asistir a los partidos del Palmeiras. Entrevista Ettore declaró a Folha de S. Paulo que su hija se dedicaba al cuidado de niños autistas y con síndrome de Down.

El sábado (8), Ettore dejó a Gabriela alrededor de las 14 de la tarde en la estación de metro Campo Limpo, ubicada en el mismo barrio donde vivía la familia, en la zona sur de São Paulo. Allí, ella se reunió con amigos y fueron a Barra Funda, en la zona oeste, a ver el partido entre Palmeiras y Flamengo por el Campeonato Brasileño.

Según el jefe César Saad, del Departamento de Policía para la Represión de Delitos de Intolerancia Deportiva (DRADE), las imágenes captadas por la policía muestran el inicio de una trifulca cuando cuatro furgonetas con hinchas del Flamengo llegaron alrededor de las 17:30 horas. Poco después, los hinchas comenzaron a lanzar botellas. Gabriela, miembro del grupo de hinchas Mancha Alviverde y novia de Porks, miembro de otro grupo de hinchas del Palmeiras, fue alcanzada en el cuello por fragmentos de una botella lanzada por un hincha del Flamengo en la calle Padre Antônio Tomás.

Gabriela fue rescatada por un equipo de la Guardia Civil Metropolitana, que la trasladó a un puesto médico dentro del estadio, mientras su padre veía el empate entre los dos equipos desde las gradas del Allianz Parque. En ese momento, la joven ya estaba siendo atendida en el Hospital Santa Casa, adonde fue trasladada. Solo después del partido, cuando se recuperó la señal del teléfono móvil, Ettore Marchiano se enteró de lo sucedido a su hija. Lamentablemente, Gabriela falleció a causa de sus heridas la mañana del lunes 10.