La economía y tu billetera.
¿Cómo influyen los problemas de Brasil y del mundo en sus inversiones?
La aversión al riesgo es el tema predilecto de los inversores en este momento. No hay información que no afecte a todos los bolsillos. En julio, se produjeron una serie de noticias y eventos preocupantes relacionados con la incapacidad o dificultad para financiar la deuda soberana de algunos países, lo que provocó una avalancha de especulaciones sobre el riesgo de contagio y el daño a la recuperación de la economía mundial. Estas incertidumbres llevaron al Ibovespa a caer un 5,74% en el mes, la mayor caída en 30 días desde el primer semestre del año pasado.
Si en los primeros meses del año el principal impulsor de la volatilidad bursátil fue el mercado local, con los temores a la inflación y las consiguientes medidas macroprudenciales adoptadas por el gobierno, en los últimos meses el escenario externo, especialmente en Europa, ha agudizado esta aversión al riesgo. La situación crediticia de Grecia alcanzó su límite, llevando al país al borde del impago. El agravamiento de la crisis de la deuda soberana en los países de la periferia europea generó temor entre los inversores ante un posible impago de Grecia e Italia. Las agencias de calificación rebajaron las calificaciones de varios países de la región. Sin embargo, el nuevo paquete de ayuda para Grecia, por valor de 110 millones de euros, tranquilizó a los mercados. Este rescate fue solo una solución temporal, ya que, sin duda, tendremos nuevos capítulos en cuanto al riesgo de contagio en las economías de todo el mundo.
No fue casualidad que el Ibovespa se desplomara y superara la barrera de los 60 puntos en julio. Más allá del Viejo Continente, Estados Unidos vivió su peor disputa política en los últimos 30 años. Con las elecciones presidenciales del próximo año, los partidos Republicano y Demócrata tardaron en alcanzar un consenso sobre la elevación del techo de la deuda del país. La solución encontrada es, al igual que en Europa, un paliativo. El riesgo de un impago estadounidense inesperado tuvo un fuerte impacto en la economía global. Esto plantea interrogantes sobre el potencial de recuperación económica en Estados Unidos, lo que podría desencadenar una posible recaída en la recesión.
Con un riesgo tan alto, los mercados bursátiles de todo el mundo experimentan caídas sucesivas. Pero, como afirman los principales inversores globales, es en momentos como estos cuando surgen buenas oportunidades, especialmente las de largo plazo. Si bien el Ibovespa (índice bursátil brasileño) ha caído más de un 15% este año, los fundamentos internos son positivos (la rentabilidad de las empresas se mantiene sólida) y algunos activos se han desvinculado del rendimiento del Ibovespa el mes pasado. Vale y Brasil Foods, que se recuperaron tras un acuerdo con el Consejo Administrativo de Defensa Económica (Cade), son dos ejemplos. La dificultad radica en mantener la calma para encontrar inversiones atractivas para el presupuesto en un escenario turbulento como el actual. La prudencia y la planificación son claves en este proceso de toma de decisiones para asignar el dinero en tiempos turbulentos como el que estamos viviendo.
*Socio fundador de Beta Advisors, una firma de consultoría de inversiones
