INICIO > General

Aldo Arantes defiende el papel político de la Orden de Abogados de Brasil (OAB).

El exdiputado federal Aldo Arantes afirma que la Orden de Abogados de Brasil (OAB) debería ejercer con mayor intensidad su papel político en la defensa de la democracia. Arantes participa en la precampaña de Flávio Buonaduce, de OAB Forte, y afirma que la función de la Orden es defender el Estado de derecho y la democracia. Según Arantes, "esta fue una de las razones que me llevaron a apoyar a Buonaduce y a OAB Forte, por el compromiso que asumieron con la lucha democrática".

Aldo (Foto: José Barbacena)

Goiás 247 - El exdiputado federal Aldo Arantes quiere que el Colegio de Abogados de Brasil (OAB) desempeñe un papel político en la defensa de la democracia. Aldo Arantes participa en la precampaña de Flávio Buonaduce y su nombre se baraja para la candidatura del proyecto OAB Forte, compitiendo por el cargo de Consejero Federal. 

Aldo, actual secretario de la Comisión Especial de Movilización para la Reforma Política del Colegio de Abogados de Brasil (OAB), afirma que la Orden tiene una doble función. «El rol de la Orden no es solo, digamos, la defensa de las prerrogativas de los abogados. Eso es fundamental, pero no es lo único. También tiene la función de defender el Estado de derecho y la democracia. El estatuto de la Orden lo deja muy claro».

Según Aldo Arantes, «Estas fueron algunas de las razones que me llevaron a apoyar a Buonaduce y a la OAB Forte, debido al compromiso que han asumido con la lucha democrática. Buonaduce tiene la capacidad de poner a la OAB al nivel que merece. Además, ha sido muy enfático en la defensa de las prerrogativas de los abogados y la valoración de la profesión jurídica, así como en la modernización de la OAB en Goiás», explicó el secretario.

Fundado en 1930, el Colegio de Abogados de Brasil (OAB) ha participado activamente en diversos acontecimientos históricos de la política brasileña. Un ejemplo es su importante contribución a la redacción de la Constitución de 1988, en la que se le menciona en varios capítulos, habiendo contribuido principalmente a los textos sobre Derechos Humanos y Derechos Sociales.

Miembro de la Asamblea Constituyente de 1988, Aldo Arantes afirmó que el Colegio de Abogados de Brasil (OAB) necesita recuperar su rol político. "Cuando hablo de cuestiones políticas, me refiero a la lucha democrática, a la lucha por la igualdad de derechos y la justicia social. No permitir ninguna regresión. Esa es la dimensión de la lucha democrática de los abogados brasileños, y eso es precisamente lo que debemos expresar", explicó.

Reforma politica

El secretario también defendió la participación actual de la OAB en la Coalición para la Reforma Política y Democrática y unas Elecciones Limpias, que ya ha recogido 800 firmas para el proyecto de iniciativa popular. Según él, la OAB trabaja contra la financiación privada de las campañas, que considera la principal causa de la crisis política. "Es necesario conocer el camino para que los partidos representen los intereses de la sociedad. ¿Cuál es el camino para que los políticos tengan seriedad y compromiso con quienes los votaron? Para ello, es necesario un cambio en el sistema político, y eso es lo que proponen la OAB y la coalición", afirmó.

Aldo Arantes explica cómo se estructura el proyecto de reforma política impulsado por la coalición integrada por la OAB (Colegio de Abogados de Brasil), basado en cuatro puntos. El primero es la prohibición del financiamiento de campañas por parte de empresas y la adopción del financiamiento democrático. El excongresista celebró la votación del Supremo Tribunal Federal (STF) el 17 de septiembre sobre la Acción Directa de Inconstitucionalidad, propuesta por la OAB, que declaró inconstitucionales las normas que permiten las donaciones corporativas a las campañas. "Ya lo hemos logrado, pero la alternativa es el financiamiento democrático de campañas. Financiamiento por particulares y financiamiento público", detalló.

El segundo punto sería la adopción de elecciones proporcionales en dos vueltas. En la primera, los votantes votarían por una plataforma política. De esta manera, los partidos que no presentaran propuestas dejarían de existir. El número de candidatos en la segunda vuelta equivaldría al doble de escaños. «Esto implicaría una reducción drástica del número de candidatos», justificó Aldo Arantes.

Los otros dos puntos son la paridad de género y el fortalecimiento de los mecanismos de democracia directa con la participación de la sociedad en decisiones importantes. "Presentamos a la sociedad una vía permeable e interesante que nos permite, simultáneamente, elevar el nivel de la lucha y la conciencia política, consolidar los partidos políticos y darles respetabilidad y gobernabilidad", concluyó.