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Vendedores ambulantes protestan tras la confiscación de su mercancía en Salvador.

Vendedores ambulantes protestaron en el Farol da Barra, un lugar popular durante el Carnaval de Salvador, desde la tarde del lunes 8 de febrero. Se manifiestan contra la prohibición municipal de la venta de varias marcas de cerveza. El grupo quemó objetos en la calle después de que a algunos vendedores les confiscaran sus productos. La protesta se lleva a cabo en dos puntos, incluyendo la zona donde se reúnen las carrozas cerca del Farol da Barra, y ha causado retrasos en la salida de varias de ellas. 

Vendedores ambulantes protestaron en el Farol da Barra, durante el Carnaval de Salvador, a partir de la tarde de este lunes, 8 de febrero; se manifiestan contra la prohibición de la ciudad a la venta de varias marcas de cerveza; el grupo quemó objetos en la calle luego de que a algunos vendedores les confiscaron sus productos; la protesta ocurre en dos puntos, incluyendo la zona de concentración de las carrozas, cerca del Farol da Barra, y ha provocado retrasos en la salida de varias carrozas (Foto: Aquiles Lins).

Sayonara Moreno, de Agência Brasil - La cerveza, uno de los productos más consumidos en bares, restaurantes y, especialmente, en los circuitos carnavalescos, causó un gran revuelo durante el carnaval de Salvador. El gobierno local, a través de la Empresa Salvadoreña de Turismo (Saltur), responsable de la organización del carnaval en la capital bahiana, consiguió el patrocinio de una sola marca, lo que generó protestas de los vendedores ambulantes en el Farol da Barra, punto de partida del circuito Dodô (Barra/Ondina).

Según el ayuntamiento, tal como lo exige el contrato con el patrocinador, los cuatro mil vendedores ambulantes autorizados para el carnaval de Salvador deben vender solo una marca de cerveza y refrescos. Para el abogado especializado en derecho del consumidor, Taciano Mattos, esta práctica se considera un delito contra el orden económico porque, según él, vulnera las relaciones de consumo y el derecho del consumidor a la libre competencia, constituyendo un monopolio.

El patrocinio es posible y es positivo para el Carnaval porque genera inversión y rentabilidad para un evento tan grande. El problema es cuando se obliga al consumidor a consumir únicamente el producto del patrocinador. En el momento en que se instala un inspector para impedir la presencia de otras marcas, se está violando la libre elección del consumidor. La sugerencia no puede confundirse con la obligación. Y eso es lo que está sucediendo en Salvador, donde se obliga a los asistentes a consumir una marca específica en una fiesta y espacio público», señaló Mattos.

Según los vendedores ambulantes, las inspecciones son frecuentes. Si los sorprenden vendiendo una bebida de otra marca, la Secretaría Municipal de Urbanismo (Sucom) decomisa la mercancía y pierden su licencia para operar durante el Carnaval. El vendedor ambulante Josué Moreno afirmó que los asistentes a menudo se quejan de la falta de opciones, y algunos incluso dejan de beber cerveza por completo.

"La cerveza no es muy buena para trabajar. Además de ser cara en Carnaval, [los inspectores municipales] exigen que la gente beba lo que quiera. Me parece injusto. Los juerguistas se quejan porque no tenemos otra marca", añadió Moreno.

En medio del jolgorio, el calor, que supera los 30 °C, hace que las bebidas sean muy solicitadas en las neveras de los vendedores ambulantes. La exclusividad de estas bebidas genera controversia, pero la mayoría de la gente se queja.

"Va a ser horrible. No me gusta esta cerveza. Voy a tomar mucha medicina para la resaca porque prefiero otra marca", se quejó Fernanda Santana, residente de Brasilia. "No bebí cerveza por esto. Bebí vodka porque la cerveza que venden no me gusta", se quejó Leila Pereira, de Recife, Pernambuco.

José Augusto Fernandes, de Bahía, dijo estar de acuerdo con la exclusividad, ya que el patrocinio es una forma de invertir en el Carnaval sin que el ayuntamiento pague todo el festival. "Si esta fuera la solución para financiar el Carnaval, no veo ningún problema. Estoy totalmente de acuerdo. Es lo mismo. Cuando estamos de fiesta, bebemos, y después de la tercera cerveza, ya ni siquiera podemos distinguir los sabores", bromeó el juerguista.

El coordinador de Inspección de la Sucom, Murilo Aguiar, afirmó que el patrocinio y el decreto que lo regula solo mencionan las ventas dentro de los circuitos de carnaval. "El asistente puede llevar una hielera o un recipiente de poliestireno de su marca preferida a las festividades, siempre que no contenga botellas de vidrio. En los supermercados, el cliente puede comprar cualquier cantidad, de cualquier marca, siempre que las bebidas estén disponibles en los anaqueles".

Un video que circula en redes sociales muestra a inspectores de Sucom incautando lotes de cerveza de otras marcas en un supermercado del barrio de Barra, que forma parte de uno de los principales circuitos de carnaval de Salvador. Las imágenes generaron preguntas en la sección de comentarios de la publicación.

Según Sucom, se retiraron las cervezas almacenadas en palés en los supermercados dentro del área designada, ubicadas en zonas de circulación y salidas de emergencia. Se notificó a los minoristas que no pueden almacenar este tipo de cervezas, independientemente de la marca. "En los anaqueles, pueden exhibir cualquier marca de cerveza", aclaró Murilo Aguiar.

Datos de Sucom revelan que, sólo en los tres primeros días de Carnaval, 119.414 latas de bebidas de otras marcas fueron incautadas por inspectores en almacenes que carecían de permisos y por estar en lugares no aptos.