ANA está preocupada por el volumen muerto de Cantareira
"Es algo desconocido, porque nunca se ha llegado a esta situación. No sabemos qué se deposita allí. Hay que evaluarlo porque es una zona con sedimentación, por metales pesados, que se depositan con el paso de los años", explicó Rodrigo Flecha, Superintendente de Regulación de la Agencia Nacional del Agua, en una audiencia pública en la Comisión de Medio Ambiente de la Cámara.
Ana Cristina Campos – Reportera de Agência Brasil
El Superintendente de Regulación de la Agencia Nacional del Agua (ANA), Rodrigo Flecha, expresó hoy (10) su preocupación por los riesgos ambientales que supone el uso del volumen muerto del Sistema Cantareira, ya que se desconoce el estado de los sedimentos que allí se depositan. El volumen muerto es la parte del embalse a la que actualmente no llegan las bombas.
Nadie ha investigado nunca el volumen muerto del Sistema Cantareira. Se desconoce porque nunca se ha alcanzado esta situación. Desconocemos qué se deposita allí. Es necesario evaluarlo porque es una zona con sedimentación, debido a metales pesados que se acumulan con el paso de los años. No se puede bombear agua desde un punto determinado que pueda perturbar los sedimentos allí, declaró Flecha en una audiencia pública en la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Cámara de Diputados.
El nivel del embalse alcanzó hoy el 12% de su capacidad total. Cantareira es el mayor embalse de agua de São Paulo y abastece a casi 9 millones de personas en el área metropolitana. La situación actual es la peor desde la creación del sistema en la década de 1970.
Flecha enfatizó que, dada la gravedad de la situación, es imposible descartar la posibilidad de utilizar los aproximadamente 250 millones de metros cúbicos del volumen muerto de Cantareira. "En muchas situaciones, es posible operar con volumen muerto, pero existen consideraciones ambientales, y todas ellas deben tomarse en cuenta. El Ministerio Público nos está preguntando sobre las posibilidades y los límites de la explotación del volumen muerto, y aún no tenemos pleno control sobre él, en particular el de Cantareira. Es una alternativa, pero hasta cierto punto. Debe utilizarse con prudencia y moderación", enfatizó.
En la audiencia, el superintendente de la ANA presentó el primer Informe de Seguridad de Presas desde la promulgación de la Ley 12.334/2010, que establece la Política Nacional de Seguridad de Presas. Según el informe, un gran número de pequeñas presas, propiedad de regantes o municipios de pequeñas localidades, carecen de la infraestructura necesaria para implementar las herramientas de la política, como estudios complejos y costosos de simulación de fallas de presas mediante hojas de cálculo de inundaciones y la elaboración de un plan de fallas de presas cada dos años.
