Argentina fue blanco de acusaciones durante el Mundial de 78.
La selección del país anfitrión fue acusada de dopaje y de amañar una goleada ante Perú, a quien goleó 6-0, eliminando a Brasil de la final.
247 Argentina fue blanco de más de una acusación durante el Mundial de 1978, celebrado en el propio país. La selección nacional fue acusada de hacer trampa en las pruebas de dopaje e incluso supuestamente contrató a un hombre exclusivamente para orinar en lugar de los atletas. De esta manera, los jugadores evitarían que las pruebas salieran negativas. En aquel entonces, los argentinos también fueron acusados de consumir fuertes anfetaminas.
Otra acusación polémica contra el país anfitrión se refería al partido entre Perú y Argentina. En aquel entonces, una teoría era que el portero peruano, Quiroga, le había facilitado el partido al equipo local, que necesitaba ganar por más de cuatro goles. Los argentinos ganaron 6-0, eliminando a Brasil de la final contra Países Bajos. El rumor cobró fuerza porque Quiroga nació en Argentina y se nacionalizó peruano.
En febrero de este año, surgió una nueva acusación: la paliza fue, en realidad, un acuerdo político entre los dos regímenes militares de ambos países. Esta versión proviene de uno de los principales testigos del caso, el exsenador peruano Genaro Ledesma. Según él, el dictador argentino Jorge Videla había accedido a recibir a 13 presos peruanos que lideraban huelgas en la capital, Lima, para derrocar al régimen de Morales Bermúdez. A cambio, pidió a los peruanos que permitieran a Argentina ganar el Mundial.
Argentina ganó el Mundial 3-1 contra Países Bajos. En este partido, se marcó el gol número mil en la historia de la Copa Mundial de la FIFA. El anotador fue el holandés Rob Rensenbrink. Ese año, Brasil se proclamó campeón moral del Mundial por ser el único equipo invicto, con cuatro victorias y tres empates.