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Hombre que asesinó al caricaturista Glauco, condenado a 61 años de prisión.

Carlos Eduardo Sundfeld Nunes está acusado de robo con resultado de muerte, cometido contra el estudiante Matheus Pinheiro de Morais y el guardia penitenciario Marcos Vinícius Lemes d'Abadia, en agosto del año pasado en Goiânia; Cadu no tendrá derecho a apelación mientras esté en libertad; el juez también denegó la solicitud de la defensa para que el acusado se sometiera a una evaluación psiquiátrica y a tratamiento privado; durante la audiencia, Cadu se burló del Poder Judicial, hizo bromas y se rió; Cadu es el asesino confeso del caricaturista Glauco Vilas Boas y su hijo, Raoni Vilas Boas.

Carlos Eduardo Sundfeld Nunes está acusado de robo con resultado de muerte, cometido contra el estudiante Matheus Pinheiro de Morais y el guardia penitenciario Marcos Vinícius Lemes d'Abadia, en agosto del año pasado, en Goiânia. Cadu no tendrá derecho a apelación mientras esté en libertad. El juez también denegó la solicitud de la defensa para que el acusado se sometiera a una evaluación psiquiátrica y a tratamiento privado. Durante la audiencia, Cadu se burló del Poder Judicial, hizo bromas y se rió. Cadu es el asesino confeso del caricaturista Glauco Vilas Boas y su hijo, Raoni Vilas Boas (Foto: José Barbacena).

TJ-GO- La jueza Bianca Melo Cintra, del Juzgado Penal N.° 5 de Goiânia, condenó a Carlos Eduardo Sundfeld Nunes, alias Cadu, a 61 años y 6 meses de prisión, inicialmente en régimen cerrado, por receptación, posesión ilegal de arma de fuego y robo con homicidio contra el estudiante Matheus Pinheiro de Morais y el guardia penitenciario Marcos Vinícius Lemes d'Abadia. Cadu no tendrá derecho a apelación durante su libertad. Asimismo, la jueza denegó la solicitud de la defensa para que se le practicara una evaluación psiquiátrica y recibiera tratamiento privado, al quedar claramente establecida su imputabilidad.

Según el magistrado, los testimonios de los testigos presentados por la fiscalía durante el juicio y la fase de acusación constituyen prueba sólida y suficiente para sustentar la condena de Cadu. El juez tuvo en cuenta, además de los testimonios, el informe de la prueba pirobalística, que corrobora que el arma de fuego incautada a Cadu era la misma utilizada en los delitos de robo y homicidio.

La jueza Bianca Melo desestimó el argumento de la defensa de que Cadu se encontraba en un lugar distinto al de los hechos, basándose en el rastreo del número IMEI de su teléfono móvil. Según la jueza, el propio Cadu admitió durante su interrogatorio que tenía varias líneas de telefonía móvil.

Al dictar sentencia, la jueza enfatizó que la culpabilidad de Cadu es excesiva en relación con los homicidios, ya que fue directamente responsable de la muerte de las víctimas. Además, destacó que Cadu demostró un alto grado de peligrosidad y frialdad, lo que evidencia la reprobabilidad de sus actos. Respecto a sus antecedentes penales, observó que, si bien es un delincuente primario, su conducta social es reprobable. "La información que se desprende de los registros indica que su papel en la sociedad es abominable, pues es un eficaz embaucador, además de un manipulador de ideas que finge ser una víctima", afirmó.

La magistrada también mencionó el sarcasmo y el egocentrismo de Cadu durante su interrogatorio, así como su ira y desprecio por el Poder Judicial. "Si bien la medida de seguridad aplicada al acusado no lo convierte en reincidente ni en una persona con antecedentes penales, el hecho de que ya haya segado la vida de dos seres humanos, a pesar de ser legalmente incapaz en ese momento (Cadu es el asesino confeso del caricaturista Glauco Vilas Boas y su hijo, Raoni Vilas Boas), demuestra su desprecio por el bien común", declaró.

Cadu fue condenado a 54 años de prisión por los dos robos con resultado de muerte (27 años cada uno), más 2 años y 6 meses por el delito de receptación —fue arrestado mientras conducía el coche que le robó a Mateus— y otros 5 años por portar un arma, además de 630 días de multa. «Al unificar las penas impuestas al acusado, debido a la acumulación de circunstancias agravantes, considero que la pena total asciende a 61 años y 6 meses».

Los crímenes

Según una denuncia presentada por la Fiscalía del Estado de Goiás (MPGO), el 28 de agosto de 2014, aproximadamente a las 15:50 horas, en la calle T-28, esquina con la calle T-48, en el barrio Setor Bueno, Carlos Eduardo intentó robar un Volkswagen Saveiro blanco perteneciente al funcionario de prisiones Marcos Vinícius Lemes d'Abadia. La víctima sorprendió al acusado forzando la puerta del conductor y se le acercó, momento en el que Cadu le apuntó con un arma de fuego, exigiéndole que se alejara.

Según consta en autos, Marcos Vinícius desobedeció la orden del acusado, lo que desencadenó una pelea en la que Cadu disparó a la víctima. Inmediatamente después del tiroteo, el acusado huyó con la ayuda de un cómplice que lo esperaba dentro de un Honda City blanco. Rescatado por los bomberos, el guardia penitenciario fue trasladado al Hospital de Emergencias de Goiânia (Hugo), donde falleció tras 53 días de hospitalización.

En el caso de Matheus, el delito ocurrió el 31 de agosto, alrededor de las 21:30 horas, en la Praça do Colégio Ipê, también en el barrio de Setor Bueno. Fue abordado cuando estacionó su Honda Civic blanco frente al edificio donde vivía su novia. Según la MPGO (Fiscalía de Goiás), Cadu pasó por el lugar en un Honda City, acompañado por una persona no identificada, y decidió robar el auto en el que se encontraba la pareja.

Según la MPGO (Fiscalía de Goiás), al acercarse al vehículo, el acusado sacó el arma que portaba y golpeó la ventanilla dos veces, ordenando a la víctima y a su novia que salieran del auto y dejaran todas sus pertenencias adentro. Mientras Matheus y la joven abrían las puertas sin reaccionar al robo, Carlos Eduardo disparó, hiriendo al joven. Aun herido, la víctima corrió hacia el edificio en busca de ayuda, desplomándose en la entrada poco después de entrar. Minutos más tarde, Matheus falleció.

Posteriormente, el acusado y su cómplice subieron al vehículo del joven y huyeron, arrojando el celular de la víctima para evitar ser localizados. Durante la huida, también se llevaron el Honda City que habían dejado estacionado cerca.

La denuncia también detalla la persecución policial que culminó con la detención de Cadu el 1 de septiembre. El detective Thiago Damasceno Ribeiro vio al acusado conduciendo el Honda Civic robado a Matheus en la Avenida D, en el barrio Setor Oeste. Durante el trayecto, el vehículo iba acompañado de un Honda City blanco con características similares al coche utilizado por los asaltantes el día anterior.

Durante la persecución del vehículo, el agente de policía contó con la ayuda de un guardia municipal. Carlos Eduardo fue finalmente detenido cerca del Cepal en Jardim América. En ese momento, intentó deshacerse del arma que portaba, un revólver calibre .38 con el número de serie borrado y munición, arrojándola por encima del muro de un taller. Según consta en los registros, el arma fue recuperada por agentes de la policía militar, y el análisis forense confirmó que la bala que mató a Matheus Pinheiro fue disparada con este revólver.