El arresto de Azeredo es una tragedia para Alckmin.
“Si bien se esperaba la detención de Azeredo, su ejecución se vivió como una tragedia dentro del PSDB”, informa Daniela Lima en su columna Painel. “Los tucanos de la delegación de Minas Gerais en el Congreso adoptaron un discurso similar al que el PT utilizó con respecto a Lula, pero de forma anónima. Sus aliados afirmaron que Azeredo fue víctima de un juicio político y que la condena de 20 años es excesiva, comparable a la de un asesino. Existe consenso dentro del partido en que Alckmin pagará el precio más alto”.
Minas 247 —Si bien la detención de Azeredo era esperada, su consumación se vivió como una tragedia dentro del PSDB —informa Daniela Lima en su columna Painel de Folha—. Los tucanos de la delegación de Minas Gerais en el Congreso adoptaron un discurso similar al que el PT utilizó con respecto a Lula, aunque de forma anónima. Sus aliados afirmaron que Azeredo fue víctima de una persecución política y que la condena de 20 años es excesiva, comparable a la de un asesino. Existe consenso dentro del partido en que Alckmin pagará el precio más alto.
El político fue condenado en segunda instancia a 20 años y un mes de prisión por los delitos de malversación y blanqueo de capitales. Según una denuncia presentada por la Fiscalía Federal (MPF), Azeredo fue el principal beneficiario de la trama para desviar fondos de empresas estatales a su campaña electoral. El fraude se llevó a cabo mediante transferencias estatales para el supuesto patrocinio de eventos deportivos.
La denuncia alegaba que varias empresas transferían fondos a SMP&B, la empresa de Marcos Valério. También se menciona a Banco Rural, que supuestamente otorgaba préstamos a agencias sin exigir garantías. Estos fondos financiaron la campaña.
