El Banco Central mantiene su campaña y prepara nuevas medidas para aumentar la competencia en el sector bancario.
La entidad deberá regular antes de diciembre el funcionamiento del llamado “open banking” y la apertura de cuentas corrientes para empresas a través de canales digitales.
(Reuters) - Se espera que el Banco Central regule el funcionamiento del llamado "open banking" y la apertura de cuentas corrientes para empresas a través de canales digitales hasta diciembre, como parte de los esfuerzos para incentivar la competencia en el sistema bancario brasileño.
Tras la implementación del open banking en Europa en enero, el Banco Central concluyó su fase de seguimiento de la evolución internacional del sistema, que también ha ido avanzando en mercados como Japón, Estados Unidos y México.
“Estábamos a la expectativa”, declaró a Reuters el director de Regulación del Banco Central, Otávio Damaso. “Ahora queremos publicar las regulaciones de banca abierta para finales de año”.
La banca abierta permite a los clientes acceder y manipular datos bancarios, en lugar de que los bancos los conserven como lo hacen hoy. En la práctica, esto abre oportunidades para que competidores o fintechs ofrezcan servicios como financiación y tarjetas de crédito, por ejemplo, siempre que cuenten con la tecnología para conectarse con el banco donde el cliente tiene una cuenta.
Ya se han puesto en marcha algunas iniciativas en este sentido. En 2017, Banco do Brasil se asoció con ContaAzul, la plataforma de gestión de cuentas para pequeñas empresas. La plataforma de finanzas personales GuiaBolso también accede a los datos de clientes de algunos bancos. Sin embargo, en ambos casos, el acceso está restringido.
El Banco Central también pretende regular la apertura de cuentas corrientes comerciales en línea para diciembre. De esta forma, el regulador busca replicar en el sector corporativo lo que ya existe para particulares desde 2016, lo que contribuyó a popularizar instituciones más pequeñas como Banco Inter y AgiBank. Actualmente, ya hay clientes con cuentas digitales en más de 5 municipios de todo el país.
"Los canales móviles han cambiado la relación entre los ciudadanos y los bancos", afirmó Damaso.
Estas medidas forman parte de la ofensiva de la autoridad monetaria para inducir una mayor competencia en Brasil, que tiene uno de los sistemas financieros más concentrados del mundo, con los cinco mayores bancos (Banco do Brasil, Itaú Unibanco, Bradesco, Santander Brasil y Caixa Econômica Federal) poseyendo juntos el 82 por ciento de los activos.
Según Damaso, si bien la concentración bancaria en el país no es mucho mayor que en la mayoría de los mercados desarrollados, una mayor competencia en este país tiene el potencial de reducir los costos del sistema, lo cual puede repercutir en los clientes en forma de comisiones y tasas de interés más bajas. "Queremos desafiar los márgenes", afirmó el director.
En este sentido, además de regular la banca abierta y las cuentas comerciales digitales, el Banco Central podría otorgar autorizaciones "lo antes posible" para que varias fintechs se conviertan en instituciones financieras, dentro de la regulación sectorial implementada en abril. Este conjunto de normas creó las Compañías de Crédito Directo (SCD), para operaciones con recursos propios, y las Compañías de Préstamos entre Pares (SEP), que conectan a inversores con prestatarios.
En otro frente, el organismo planea regular en 2019 el llamado "pago rápido", un sistema que permite la transferencia de valores financieros sin restricciones de día ni hora.
Según Damaso, la ofensiva del Banco Central sigue la tendencia internacional de regulación pro competencia después de la crisis de 2008 y el avance de tecnologías como la computación en la nube y el big data, que han reducido el costo del procesamiento y almacenamiento de datos y han motivado la proliferación de nuevos proveedores de servicios financieros.
"Nosotros en el Banco Central hemos demostrado a los nuevos participantes que hay muchas oportunidades para que operen en el mercado", dijo.
Aunque no citó cifras específicas, el director del Banco Central dice que algunas iniciativas tomadas en los últimos años ya empiezan a dar resultados, como la caída de las comisiones que cobran las compañías de tarjetas de crédito y de la tasa de interés promedio del crédito minorista, con la entrada de más competidores.
“Ya estamos empezando a ver la luz”, dijo Damaso. “Pero nuestras expectativas son mucho mayores”, revelando que el Banco Central tiene en marcha otras iniciativas para estimular la competencia, aunque no dio más detalles.
LA AGENDA DE ILAN
Si bien en los últimos años ha ido creando mecanismos para incentivar la competencia en la industria financiera, las acciones del Banco Central en esa dirección cobraron impulso a partir de 2016, con una agenda microeconómica orientada a reducir las comisiones y los costos de interés históricamente altos, bajo el liderazgo de Ilan Goldfajn.
Como economista jefe de Itaú hasta que asumió la dirección del Banco Central en junio de 2016, Goldfajn lideró la imposición de barreras a productos con tasas y comisiones muy elevadas. Entre las medidas a este respecto se incluyen límites al uso de deudas de tarjetas de crédito revolving y facilidades de sobregiro, las líneas de crédito más caras del mercado.
En julio entró en vigor la portabilidad de las cuentas nómina, un nicho en el que los bancos han invertido fuertemente en los últimos años. A partir de noviembre, también se les prohibirá crear barreras para acceder a servicios como la domiciliación bancaria y los recibos de pago. Estas barreras han sido una de las principales quejas de las fintech contra los bancos.
Junto con las medidas regulatorias, el Banco Central ha alentado abiertamente a los emprendedores fintech, mostrándoles a menudo que el marco regulatorio actual les permite tener una operación más diversificada que la que tienen actualmente, una postura confirmada por Damaso.
“Les dijimos: despierten, miren las oportunidades que tienen para crecer”, afirmó.
Por Aluisio Alves