Caiado: Temer está preso en Palacio y no puede caminar por las calles del país.
"Temer no se dio cuenta de que, para imponer sacrificios al pueblo, carece de autoridad moral. Al optar por la mayoría en el Congreso, se convirtió en rehén de su base. (...) El resultado es evidente: denunciado por la Fiscalía General de la República por corrupción pasiva y asociado con figuras despreciables como los hermanos Batista, se convirtió en un prisionero de palacio, incapaz de caminar por las calles del país", escribe el senador Ronaldo Caiado (DEM-GO).
247 - Em Artículo publicado este sábadoEl senador Ronaldo Caiado (DEM-GO) critica duramente a Michel Temer y sus medidas en el Palacio de Planalto.
Es imposible gobernar el país cediendo ante las corporaciones y el apetito voraz de una base parlamentaria de 26 partidos. No hay manera de satisfacerlas y, al mismo tiempo, atender las verdaderas prioridades del país.
Sin embargo, eso es lo que ha hecho el presidente desde el principio, al ceder a la presión corporativa y otorgar aumentos salariales a los altos funcionarios de los tres poderes del gobierno, quienes, además de gozar de estabilidad laboral, reciben los salarios más altos del estado. Mientras tanto, el número de desempleados aumentó de 12 millones a 14 millones en un año.
Y la trama se repite: ni siquiera hay dinero para el combustible de los vehículos de la Policía de Carreteras, pero el presidente, cuya prioridad es permanecer en el cargo, libera nada menos que R$ 3,8 mil millones en enmiendas parlamentarias en menos de un mes.
Necesita apaciguar a su base para rechazar la acusación de corrupción pasiva de la Fiscalía General de la República.
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Temer no se dio cuenta de que, para imponer sacrificios al pueblo, carece de autoridad moral. Al optar por la mayoría en el Congreso, se convirtió en rehén de su base. (...) El resultado es evidente: denunciado por la Fiscalía General de la República por corrupción pasiva y asociado con figuras despreciables como los hermanos Batista, se ha convertido en un prisionero de palacio, incapaz de caminar por las calles del país.