Ser propietario de una vivienda sigue siendo un sueño para el 30% de la población.
Una investigación divulgada este martes (22) por el Servicio de Protección de Crédito (SPC) busca trazar el perfil de comportamiento y los hábitos de los consumidores; pero, además de la cuestión patrimonial, la investigación constata que muchos consumidores son llevados por impulsos y no tienen mucho cuidado en gastar sólo dentro de los límites de su propio presupuesto.
Stênio Ribeiro
Reportero de Agência Brasil
Brasilia – Tres de cada diez brasileños tienen como principal sueño de consumo comprar una casa o amueblar y reformar su propio inmueble, según investigación divulgada hoy (22) por el Servicio de Protección al Crédito (SPC) para trazar el perfil comportamental y los hábitos del consumidor.
Pero, más allá de la cuestión de los recursos financieros, la investigación muestra que muchos consumidores se dejan llevar por el impulso y no se preocupan por gastar dentro de su presupuesto. Este es el caso, por ejemplo, del 47 % de los encuestados que admitieron comprar impulsivamente un producto que nunca usaron.
Las preocupaciones presupuestarias no disuaden al 62% que, incluso antes de cobrar su sueldo, ya piensa en las compras superfluas que hará el mes siguiente, ni al 59% que se da un capricho simplemente porque "me lo merezco". El mismo porcentaje admite haberse endeudado por comprar algo que no necesitaba inmediatamente.
También hay quienes se dejan llevar por las apariencias. Es el caso del 33% que confesó regalar cosas que exceden sus posibilidades para impresionar; el 43% que, al comprar un producto recién lanzado, se esfuerza por presumir de la novedad; o el 21% que, al comprar con amigos o familiares, excede su presupuesto solo para "no quedar mal".
Edición: Aécio Amado