Cláudio Nunes: "La oposición se disparó en el pie con Pró-Redes"
El periodista Cláudio Nunes publica este jueves (15), en su blog del Portal Infonet, un amplio análisis de las gestiones de la oposición en torno a Pró-Redes, que culminaron con el veto total de las enmiendas y anexos por parte del gobernador Jackson Barreto (PMDB). «En efecto, la oposición intentó paralizar al gobierno, pero terminó, con sus propias acciones, dejándolo más libre que antes, si bien los recursos no pueden utilizarse para un fin distinto al contratado con el BID, que dispone de esta línea de crédito específica para ciertas acciones, seleccionadas tras un estudio minucioso», señala.
Sergipe 247 - El periodista Cláudio Nunes publica este jueves (15), en su blog del Portal Infonet, un amplio análisis de los movimientos de la oposición en torno a Pró-Redes, que culminaron con el veto total de las enmiendas y anexos por parte del gobernador Jackson Barreto (PMDB).
“De hecho, la oposición intentó restringir al gobierno, pero terminó, mediante sus propias acciones, dejándolo más libre que antes, aunque los recursos no pueden utilizarse para ningún otro propósito que no sea el contratado con el BID, que tiene esta línea de crédito específica para ciertas acciones, elegidas con base en un estudio cuidadoso”, afirma.
Como es sabido, la saga de ProRedes comenzó en agosto de 2013, cuando el gobernador Jackson Barreto presentó un proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa para abordar este tema. Debido a que la representante Angélica Guimarães, en un acto autoritario, impidió que el proyecto de ley avanzara durante más de ocho meses, la Fiscalía General del Estado tuvo que interponer un recurso de amparo ante el Tribunal de Justicia para obligarla a leer el proyecto de ley y permitir su posterior tramitación.
Finalmente, tras un largo periodo de inactividad, el proyecto se revisa y se somete a votación con enmiendas de la oposición, que pretendía ser la protagonista de este episodio y medir su fuerza frente al Gobierno, basándose en los siguientes argumentos:
1 – en primer lugar, exigió que el gobierno presentara un anexo detallando dónde se aplicarían los recursos;
2 – Luego, retrasó la votación lo máximo posible con la justificación de que los recursos de ProRedes se destinarían a la campaña electoral de 2014, aunque también afirmó que no había prisa por votar, puesto que los recursos no llegarían hasta 2015. En otras palabras, reina el caos en cuanto a la coherencia ideológica, porque cuando convenía aplazarla, hablaban de un lejano 2015, pero tras la aprobación del texto, ahora dicen que es para 2014. Además, la oposición necesita alinear su discurso, quizá hasta el punto de adoptar una postura unívoca, porque si Eduardo Amorim declaró públicamente (en el Journal da Cidade) su apoyo al proyecto, ¿cómo pueden ahora sus partidarios manifestarse en contra?
3 – Modificó sustancialmente el contenido del proyecto de ley mediante enmiendas con el objetivo declarado de «mejorarlo». Lo cierto es que la oposición no previó que la estrategia se volvería en su contra. Al enmendar el proyecto, la oposición esperaba que el gobernador vetara secciones específicas del Anexo Único, precisamente aquellas donde se habían introducido los cambios (reduciendo así el monto a contratar, ya que el veto es supresivo, no aditivo, y además, en teoría, vetando lo que sería «beneficioso para el pueblo», con lo que el gobierno, en este caso, tendría que asumir el costo de la medida). Sin embargo, no esperaban que el veto abarcara la totalidad del contenido, anulándolo, es decir, deshaciendo lo que la oposición creía haber conseguido. Sin duda, fue un error propio.
De hecho, la oposición intentó restringir al gobierno, pero terminó, mediante sus propias acciones, dejándolo más libre que antes, aunque los recursos no pueden utilizarse para ningún otro fin que el contratado con el BID, que dispone de esta línea de crédito específica para ciertas acciones, elegidas tras un estudio minucioso.
Además, es sumamente improbable que un gerente se arriesgue a mover una suma tan grande de dinero con fines ilícitos. Sería una admisión de absoluta insensatez, sobre todo teniendo en cuenta que la supervisión es rigurosa y requiere la aprobación de agencias federales.
