Con Teixeira fuera, Blatter llega el viernes para ver a Dilma.
El presidente de la FIFA llega a Brasil en un intento de calmar las repercusiones generadas por las declaraciones del secretario del organismo, Jérôme Valcke.
247 La confirmación de la renuncia de Ricardo Teixeira a la presidencia de la CBF (Confederación Brasileña de Fútbol) y del Comité Organizador Local del Mundial de 2014 ha acercado a la presidenta Dilma Rousseff a la FIFA, quien considera al gobierno el principal responsable del evento que se prevé paralizará el país. Se espera que el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, llegue a Brasil el próximo viernes, pocos días después de enviar una carta solicitando una reunión con el presidente para aliviar las tensiones entre el gobierno y el secretario general de la organización, Jérôme Valcke.
La semana pasada, el secretario declaró que el gobierno brasileño necesitaba una "patada en el trasero", en referencia a los retrasos en la construcción del Mundial de 2014. La declaración fue criticada tanto por el gobierno como por la oposición, lo que generó una crisis en la relación entre Brasil y la organización. Se espera que la reunión de esta semana tenga como principal objetivo limar asperezas en esta controversia y mejorar las relaciones entre las partes involucradas en la organización del evento.
Otra consecuencia de la salida de Teixeira es la definición del rol de interlocutor entre el Comité Organizador Local (COL) y los demás organismos responsables, cargo que el propio ejecutivo del fútbol ostentaba. Aunque su sustituto en el Comité fue oficialmente el mismo que en la CBF —el exgobernador de São Paulo, José Maria Marin—, se espera que el cargo recaiga en el exjugador Ronaldo, quien representará en Brasil algo similar a lo que Michel Platini hizo en el Mundial de Francia 1998 y Beckenbauer en el Mundial de Alemania 2006.
