Conmoción cerebral en el fútbol: los riesgos de los choques de cabeza
El pasado miércoles 19, el defensor del Cruzeiro, Dedé, fue expulsado del campo en el partido contra Boca Juniors, correspondiente a los cuartos de final de la Copa Libertadores, tras chocar cabeza con cabeza con el portero del equipo argentino.
El miércoles 19, el defensor del Cruzeiro, Dedé, fue expulsado en el partido contra Boca Juniors, correspondiente a los cuartos de final de la Copa Libertadores, tras un choque cabeza con cabeza con el portero del equipo argentino. Más allá de la polémica sobre la legalidad de la jugada, el choque pone de manifiesto otro tema controvertido en el fútbol: el riesgo de conmociones cerebrales durante el partido.
En 2002, el médico Bennet Omalu realizó la autopsia al cerebro del exjugador de fútbol americano Mike Webster, quien se automutiló dentro de una camioneta. Durante el examen, Omalu encontró lesiones características de la encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad cerebral degenerativa que puede aparecer tras traumatismos craneales repetidos, como los que suelen producirse durante un partido de fútbol americano.
El debate sobre la encefalopatía traumática crónica (ETC) en el fútbol americano cobró fuerza después de que familiares de exjugadores ingleses comenzaran a cuestionar la relación entre los traumas sufridos durante años de fútbol profesional y la muerte de sus seres queridos. En 2002, Jeff Astle falleció por asfixia debido a dificultades para tragar causadas por una enfermedad cerebral degenerativa diagnosticada cinco años antes.
Tras las investigaciones, se concluyó que se trataba de encefalopatía traumática crónica (ETC), causada por años de cabecear balones de cuero duro. Astle, famoso por sus goles de cabeza, también padeció Alzheimer durante 18 años después de su retiro. Además de él, varios jugadores han sido diagnosticados con demencia, entre ellos Nobby Stiles, Martin Peters y Ray Wilson, todos campeones del mundo con la selección inglesa.
Omalu, quien siempre ha cuestionado las conmociones cerebrales causadas en la NFL, ahora también ha tomado una postura al respecto. Cabezazos y choques de cabezas durante los partidos de fútbolSegún el médico, debido a que el cerebro "flota" en nuestra cabeza, cabecear una pelota a alta velocidad puede causar daños menores que, con el tiempo, derivarán en enfermedades más graves.
Si bien las colisiones y los accidentes en el campo son más difíciles de controlar, el médico nigeriano-estadounidense sugiere que se restrinja el cabeceo del balón en el fútbol profesional y se prohíba para los atletas menores de 18 años. Omalu entiende que la viabilidad de tales cambios es difícil, pero cree que, así como la sociedad evoluciona en diversos aspectos sociales y de comportamiento, este también podría ser un cambio aceptado y necesario para la salud de los jugadores.
En 2002, el médico Bennet Omalu realizó la autopsia al cerebro del exjugador de fútbol americano Mike Webster, quien se automutiló dentro de una camioneta. Durante el examen, Omalu encontró lesiones características de la encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad cerebral degenerativa que puede aparecer tras traumatismos craneales repetidos, como los que suelen producirse durante un partido de fútbol americano.
Encefalopatía traumática crónica
La historia de Omalu con la NFL, la liga de fútbol americano, incluso se convirtió en película, con Will Smith interpretando al médico, y el debate sobre los riesgos de las conmociones cerebrales ha ido cobrando fuerza entre los aficionados al fútbol. Históricamente, el fútbol no se ha considerado un deporte violento, con solo algunos casos aislados de jugadores que sufren lesiones permanentes debido al esfuerzo físico de los partidos.
Uno de los principales problemas de la encefalopatía traumática crónica (ETC) es la dificultad para diagnosticarla. La enfermedad solo puede identificarse mediante una autopsia cerebral, realizada tras el fallecimiento del paciente. Además, los síntomas que provoca varían según las áreas cerebrales afectadas, lo que dificulta enormemente su detección.
Los síntomas, sin embargo, abarcan una variedad de problemas cognitivos, psicológicos y físicos. Entre los más comunes se encuentran la pérdida de memoria (que con el tiempo puede derivar en Alzheimer), la agresividad, la impulsividad, la pérdida de audición, los dolores de cabeza, la depresión, las conductas suicidas y otros. Como enfermedad degenerativa, la encefalopatía traumática crónica (ETC) progresa por etapas, y los síntomas más graves se manifiestan en la vejez.
Uno de los principales problemas de la encefalopatía traumática crónica (ETC) es la dificultad para diagnosticarla. La enfermedad solo puede identificarse mediante una autopsia cerebral, realizada tras el fallecimiento del paciente. Además, los síntomas que provoca varían según las áreas cerebrales afectadas, lo que dificulta enormemente su detección.
Los síntomas, sin embargo, abarcan una variedad de problemas cognitivos, psicológicos y físicos. Entre los más comunes se encuentran la pérdida de memoria (que con el tiempo puede derivar en Alzheimer), la agresividad, la impulsividad, la pérdida de audición, los dolores de cabeza, la depresión, las conductas suicidas y otros. Como enfermedad degenerativa, la encefalopatía traumática crónica (ETC) progresa por etapas, y los síntomas más graves se manifiestan en la vejez.
ETC en fútbol
Tras las investigaciones, se concluyó que se trataba de encefalopatía traumática crónica (ETC), causada por años de cabecear balones de cuero duro. Astle, famoso por sus goles de cabeza, también padeció Alzheimer durante 18 años después de su retiro. Además de él, varios jugadores han sido diagnosticados con demencia, entre ellos Nobby Stiles, Martin Peters y Ray Wilson, todos campeones del mundo con la selección inglesa.
Omalu, quien siempre ha cuestionado las conmociones cerebrales causadas en la NFL, ahora también ha tomado una postura al respecto. Cabezazos y choques de cabezas durante los partidos de fútbolSegún el médico, debido a que el cerebro "flota" en nuestra cabeza, cabecear una pelota a alta velocidad puede causar daños menores que, con el tiempo, derivarán en enfermedades más graves.
Si bien las colisiones y los accidentes en el campo son más difíciles de controlar, el médico nigeriano-estadounidense sugiere que se restrinja el cabeceo del balón en el fútbol profesional y se prohíba para los atletas menores de 18 años. Omalu entiende que la viabilidad de tales cambios es difícil, pero cree que, así como la sociedad evoluciona en diversos aspectos sociales y de comportamiento, este también podría ser un cambio aceptado y necesario para la salud de los jugadores.