Ante Campos, los hermanos Gomes pueden abandonar el PSB.
Cid, gobernador de Ceará, insiste en que lo natural es apoyar la reelección de Dilma; Ciro, ex ministro, habla de "mínimas" posibilidades de que la actual gobernadora de Pernambuco llegue al poder y cuestiona la "decencia" del partido si espera hasta cerca de las elecciones para romper con la candidata del Partido de los Trabajadores.
247 – En una reunión con la presidenta Dilma Rousseff ayer en el Palacio de Planalto, el gobernador de Ceará, Cid Gomes (PSB), reiteró su apoyo a la reelección del candidato del Partido de los Trabajadores. Junto con su hermano Ciro, criticó la decisión del partido de presentar su propio candidato y expuso una ruptura con el presidente nacional del partido y posible candidato para 2014, Eduardo Campos.
"Si es una decisión democrática, tomada por todo el partido por mayoría, sin imposición, es una cosa; si no, me siento obligado a abandonar el partido", señaló. "No es que esté en contra de su candidatura, pero participamos en el proyecto electoral de la presidenta Dilma. ¿Por qué lo abandonaríamos ahora? Creo que esta decisión debe tomarse ahora, o debería haberse tomado incluso antes. No creo que sea la conducta correcta; no podemos pensar en tener un candidato propio con estas inconsistencias. Puede parecer oportunista, porque da la impresión de que nos quedaremos mientras las cosas vayan bien y, si a última hora salen mal, nos iremos. Tenemos que hacerlo a plena luz del día", declaró Cid Gomes a Globo.
Para él, lo natural es apoyar la reelección de Dilma, si es candidata.
Durante la semana, el exministro Ciro Gomes criticó la falta de propuestas de Campos y otros candidatos presidenciales para 2014. Ayer, estuvo en Salvador, donde cuestionó aún más enfáticamente la "decencia" del PSB si espera hasta cerca de las elecciones para romper con el Partido de los Trabajadores, en lugar de renunciar a los cargos que ocupa en el gobierno de Dilma. "El partido parte en cuarto lugar. Con muy pocas posibilidades de ascender, dada la calidad del proceso, porque Dilma ya no es una desconocida. Al contrario, cada vez goza de mayor prestigio en la opinión pública brasileña", declaró a Folha.
Las críticas incluso alcanzaron a Lula, a quien Ciro llamó "perdido en la vida". "Se cree Dios y está descubriendo que no lo es. Intentará encontrar esa deidad de nuevo, pero nunca la encontrará". Lula replicó: "¿Volver a ser Dios? ¿Y yo soy el loco?".
