El director general de la OMS llega a Brasil para debatir la lucha contra el Zika.
Margaret Chan llega a Brasilia, donde será recibida por la presidenta Dilma Rousseff; también están previstas reuniones con ministros de diversos departamentos involucrados en la respuesta de Brasil a la epidemia del virus Zika; a principios de este mes, la OMS declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al aumento de casos de infección por Zika en varios países y a una posible relación entre la enfermedad y casos de malformaciones congénitas y síndromes neurológicos.
Paula Laboissière - Reportera de Agência Brasil
La Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, llega hoy (23) a Brasil en visita oficial. Aterriza en Brasilia, donde será recibida por la Presidenta Dilma Rousseff. A lo largo del día, también tiene previstas reuniones con ministros de diversas carteras involucrados en la respuesta brasileña a la epidemia del virus del Zika.
Margaret Chan llegará al país acompañada por la directora de la Organización Panamericana de la Salud y directora regional de la OMS para las Américas, Carissa Etienne. Desde la capital, se espera que viaje a Recife, ya que el estado de Pernambuco presenta el mayor número de casos de microcefalia posiblemente asociados a la infección (182 casos confirmados de la malformación y 1.203 en investigación).
A principios de este mes, la OMS declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al aumento de casos de infección por Zika en varios países y a una posible relación entre la enfermedad y casos de malformaciones congénitas y síndromes neurológicos. La decisión se tomó tras una reunión del comité de emergencia en Ginebra.
El Ministerio de Salud investiga al menos 3.935 casos sospechosos de microcefalia posiblemente asociados al virus. Al 13 de febrero, se habían confirmado 508 casos y descartado 837 de un total de 5.280 notificaciones. Desde el jueves 18, la notificación de casos sospechosos de infección por Zika es obligatoria en Brasil. Todos los casos sospechosos deben reportarse semanalmente a las autoridades sanitarias.