INICIO > General

Los directivos acusan a la alemana Siemens de complicidad.

Testimonios rendidos a la Policía Federal por los ejecutivos José de Mattos Junior y Raul de Mello Freitas contradicen la versión de que la matriz desconocía una cuenta abierta en Luxemburgo para pagar sobornos a miembros del partido PSDB por manipular contratos de trenes y metros en los gobiernos del estado de São Paulo desde Mario Covas (1998); la cuenta era administrada por el ex presidente de la multinacional en Brasil, Adilson Primo, que movió aproximadamente US$ 7 millones.

Testimonios de los ejecutivos José de Mattos Junior y Raul de Mello Freitas a la Policía Federal contradicen la versión de que la matriz desconocía una cuenta abierta en Luxemburgo para pagar sobornos a miembros del partido PSDB por manipular contratos de trenes y metro en los gobiernos del estado de São Paulo desde Mario Covas (1998); la cuenta era administrada por el expresidente de la multinacional en Brasil, Adilson Primo, que movió alrededor de US$ 7 millones (Foto: Roberta Namour)

247 - Un nuevo testimonio de dos ex directivos de Siemens ante la Policía Federal indica que la sede alemana de la empresa conocía la cuenta abierta en 2003 en Luxemburgo, un paraíso fiscal en Europa, sospechosa de haber sido utilizada para pagar sobornos a miembros del partido PSDB.

Hasta entonces, Siemens afirmaba haber descubierto el esquema en 2008 durante una investigación interna. La cuenta utilizada para pagar sobornos estaba gestionada por el expresidente de la multinacional en Brasil, Adilson Primo, quien movió aproximadamente 7 millones de dólares estadounidenses en el paraíso fiscal de Luxemburgo. Posteriormente, los fondos pasaron a través de la cuenta de un empleado retirado de la Marina y a manos de blanqueadores de dinero arrestados en la investigación del caso Banestado, un esquema de lavado de dinero que movió más de 30 000 millones de dólares estadounidenses.

Sin embargo, según datos revelados por Folha de S. PabloLos ejecutivos José de Mattos Junior y Raul de Mello Freitas afirman que la empresa matriz fue cómplice.