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La elección revela que el alagoano es "casi un comunista capitalista".

Aldo Rebelo, candidato presidencial de Alagoas, ex diputado federal y ex ministro, lanzó su candidatura presidencial por el partido Solidaridad y fue definido por el presidente del partido, Paulinho da Força, como un "comunista casi capitalista"; se registraron otras escenas hilarantes, como críticas a Joaquim Barbosa y el hecho de compartir el mismo espacio con Wladimir Costa, el diputado que se tatuó el nombre de Temer en el brazo.

Aldo Rebelo (Foto: Voney Malta)

El blog de Célio Gomes/Cada minuto La agitación electoral está produciendo, como era de esperar, capítulos divertidísimos. Hay comedia por doquier. Tras Ciro Gomes, ahora le toca el turno a Aldo Rebelo. Este lunes, el alagoano de Viçosa, exdiputado y exministro, lanzó su candidatura presidencial. Como es sabido, hoy es figura del desprevenido partido Solidaridad. Entre discursos, Paulinho da Força, líder del partido, definió la ideología del candidato de la siguiente manera: "Casi comunista capitalista". ¿Quién lo duda?

En ese momento, Rebelo no perdió la oportunidad de lanzar pullas a Joaquim Barbosa, quien se unió al PSB para también postularse a la presidencia, lo que provocó que el alagoano abandonara el partido. Hasta hace poco, Rebelo planeaba presentarse a las elecciones por el PSB, pero terminó siendo superado por el expresidente del Supremo Tribunal Federal. Según Rebelo, las negociaciones para convertir a Barbosa en el candidato del PSB fueron "algo turbias". Visiblemente irritado, se refirió a su competidor como "esa figura ilustre".

En su intento de presentarse como un hombre de principios, Rebelo se comparó con los paisajes de Minas Gerais: «Soy como las montañas de Minas. Estoy donde siempre he estado». Acabo de ver a Rebelo dando un discurso en el noticiero. Junto a él, entre otros políticos, está el diputado Wladimir Costa, el tipo que se tatuó el nombre de Michel Temer en el brazo. La asociación entre ambos parece decir mucho sobre la piedra angular que constituye la doctrina política de nuestro compatriota.

Aldo Rebelo apoyó el impeachment de Dilma Rousseff, pero hoy asegura que, al igual que otros atormentadores del PT (Partido de los Trabajadores), defiende "la lucha por la liberación del expresidente Lula". Para él, el encarcelamiento del petista es "injusto". ¿Sería entonces un preso político? Su respuesta: "Lo pensaré". Tiene sentido. Es evidente que esta es la típica convicción de un comunista legítimo, casi capitalista.

Blog de Célio Gomes/Cada Minuto - El caos electoral está produciendo, como era de esperar, capítulos hilarantes. Hay comedia por doquier. Después de Ciro Gomes, ahora le toca el turno a Aldo Rebelo. Este lunes, el alagoano de Viçosa, exdiputado y exministro, lanzó su candidatura presidencial. Como es sabido, hoy es figura del desprevenido partido Solidaridad. En medio de la fanfarria de discursos, Paulinho da Força, quien preside el partido, definió la ideología del candidato de la siguiente manera: "Casi comunista capitalista". ¿Quién lo duda?

 

En ese momento, Rebelo no perdió la oportunidad de lanzar pullas a Joaquim Barbosa, quien se unió al PSB para también postularse a la presidencia, lo que provocó que el alagoano abandonara el partido. Hasta hace poco, Rebelo planeaba presentarse a las elecciones por el PSB, pero terminó siendo superado por el expresidente del Supremo Tribunal Federal. Según Rebelo, las negociaciones para convertir a Barbosa en el candidato del PSB fueron "algo turbias". Visiblemente irritado, se refirió a su competidor como "esa figura ilustre".

 

En su intento de presentarse como un hombre de principios, Rebelo se comparó con los paisajes de Minas Gerais: «Soy como las montañas de Minas. Estoy donde siempre he estado». Acabo de ver a Rebelo dando un discurso en el noticiero. Junto a él, entre otros políticos, está el diputado Wladimir Costa, el tipo que se tatuó el nombre de Michel Temer en el brazo. La asociación entre ambos parece decir mucho sobre la piedra angular que constituye la doctrina política de nuestro compatriota.

 

Aldo Rebelo apoyó el impeachment de Dilma Rousseff, pero hoy asegura que, al igual que otros atormentadores del PT (Partido de los Trabajadores), defiende "la lucha por la liberación del expresidente Lula". Para él, el encarcelamiento del petista es "injusto". ¿Sería entonces un preso político? Su respuesta: "Lo pensaré". Tiene sentido. Es evidente que esta es la típica convicción de un comunista legítimo, casi capitalista.