Las elecciones de 2012 definirán cómo será el 2014 para la PSB.
A pesar de asegurar el apoyo del PSB a la reelección de la presidenta Dilma Rousseff, el vicepresidente nacional del partido, Roberto Amaral, admite que el probable crecimiento de los socialistas en las presentes elecciones podría allanarles el camino hacia la Presidencia de la República, con el gobernador Eduardo Campos.
PE247 – Las discrepancias entre el PSB y el PT en las elecciones municipales de este año, que provocaron una ruptura entre los partidos en Recife (PE), Belo Horizonte (MG) y Fortaleza (CE), son calificadas por la dirección socialista como meras discrepancias regionales. Afirman que estas discrepancias no comprometen la alianza nacional ni el compromiso de apoyar la reelección de la presidenta Dilma Rousseff (PT) en 2014. Sin embargo, el vicepresidente nacional del partido, Roberto Amaral, subraya que el probable crecimiento que su partido logrará en las presentes elecciones podría ser vital para su proyecto de elegir un nuevo líder para el Palacio de Planalto.
“Es lógico que cada avance sea significativo para quienes desean postularse a la Presidencia de la República. La elección de un concejal en Jaboatão (Pernambuco), por ejemplo, ya es importante, y ni hablar del aumento en el número de alcaldes, y esto en ciudades importantes”, dijo el líder.
Sin embargo, Roberto Amaral recalcó que fortalecer al PSB en estas elecciones municipales no implica necesariamente construir un proyecto individual a nivel nacional. El dirigente reiteró que este movimiento depende de muchos otros factores. Para él, el partido necesita, en primer lugar, concentrarse en mejorar su desempeño en las capitales y trabajar en la consolidación de su estilo de gobierno.
Amaral también recalcó que no conviene al PSB romper con el PT a nivel nacional. Sin embargo, el líder incluso comentó, con humor, que convencer a la prensa de esto está resultando bastante complicado.
“No hay ruptura. Tuvimos desacuerdos regionales. Nuestra alianza nacional, la que mantenemos con el gobierno de la presidenta Dilma, sigue intacta. No sé si podré convencer a la prensa de ello. Al parecer, no lo lograré”, bromeó Roberto Amaral.