En un partido deslucido, Chapecoense y Cruzeiro empatan 1-1.
Tras el gol del empate, el partido adquirió un tono frío y burocrático con pocos remates a portería hasta el final; ambos equipos parecían satisfechos con el resultado.
Por Boni Neto
Chapecoense recibió a Cruzeiro este domingo a las 17:00 (hora de Brasilia) en el Arena Condá, por la penúltima jornada del Brasileirão. Para el cuatro veces campeón Cruzeiro, lo único que importaba era poner a prueba a algunos jóvenes de su cantera, con miras al Campeonato Mineiro 2015. Chapecoense, a salvo del descenso (algo celebrado por la afición durante el partido), buscaba acercarse a la clasificación para la Copa Sudamericana 2015. Ante un público modesto, ambos equipos disputaron un partido con mucho marcaje, pero con escasas ocasiones de gol.
La primera oportunidad llegó en el minuto dieciséis, cuando Lucas Silva aprovechó un error de la defensa catarinense, robó el balón y lanzó un potente disparo que Danilo atajó. Al minuto siguiente, el mismo Lucas Silva encontró a Neilton con un pase precioso, quien, encarando al portero, intentó picarlo, pero el balón se fue desviado. A los veinte minutos, fue el turno del Chapecoense de mostrar su arsenal, cuando Tiago Luis disparó un cohete, forzando una gran atajada del joven Elisson.
A los cuarenta minutos, el Chapecoense abrió el marcador. Wanderson irrumpió en la portería de Elisson por la izquierda, logró superar a Manoel y le dio un pase preciso a Bruno Rangel, quien no desperdició la oportunidad. Debido a la falta de inspiración en el ataque del Cruzeiro, frustrado por la defensa rival, y a la evidente falta de coordinación entre los jugadores, el marcador se mantuvo 1-0 para el equipo local.
Los equipos regresaron para la segunda mitad sin cambios; sin embargo, a los seis minutos del segundo tiempo, el Chapecoense realizó una curiosa sustitución: el portero Nivaldo, uno de los favoritos de la afición, entró en lugar de Danilo. Luego, a los doce minutos, el entrenador Marcelo Oliveira vio a Moreno aislado en el ataque del Cruzeiro e hizo su primera sustitución: Judivan por Bruno Ramires, con la esperanza de encontrar un compañero que ayudara al boliviano.
Cuando el reloj marcaba trece minutos, el Chapecoense ejecutó un buen contraataque y el balón le cayó a Camilo, quien superó al defensa paraguayo Samudio, pero su disparo se fue por encima de la portería de Elisson. A los veintiséis minutos, el Cruzeiro reaccionó: Judivan se desbordó por la banda derecha, dribló a Rodrigo Biro y envió un centro perfecto para que Hugo Ragelli, quien acababa de entrar por Neilton, rematara de cabeza el balón a la red. Tras el empate, el partido adquirió un tono frío y burocrático, con pocos disparos a portería hasta el final; ambos equipos parecían satisfechos con el resultado.
La primera oportunidad llegó en el minuto dieciséis, cuando Lucas Silva aprovechó un error de la defensa catarinense, robó el balón y lanzó un potente disparo que Danilo atajó. Al minuto siguiente, el mismo Lucas Silva encontró a Neilton con un pase precioso, quien, encarando al portero, intentó picarlo, pero el balón se fue desviado. A los veinte minutos, fue el turno del Chapecoense de mostrar su arsenal, cuando Tiago Luis disparó un cohete, forzando una gran atajada del joven Elisson.
A los cuarenta minutos, el Chapecoense abrió el marcador. Wanderson irrumpió en la portería de Elisson por la izquierda, logró superar a Manoel y le dio un pase preciso a Bruno Rangel, quien no desperdició la oportunidad. Debido a la falta de inspiración en el ataque del Cruzeiro, frustrado por la defensa rival, y a la evidente falta de coordinación entre los jugadores, el marcador se mantuvo 1-0 para el equipo local.
Los equipos regresaron para la segunda mitad sin cambios; sin embargo, a los seis minutos del segundo tiempo, el Chapecoense realizó una curiosa sustitución: el portero Nivaldo, uno de los favoritos de la afición, entró en lugar de Danilo. Luego, a los doce minutos, el entrenador Marcelo Oliveira vio a Moreno aislado en el ataque del Cruzeiro e hizo su primera sustitución: Judivan por Bruno Ramires, con la esperanza de encontrar un compañero que ayudara al boliviano.
Cuando el reloj marcaba trece minutos, el Chapecoense ejecutó un buen contraataque y el balón le cayó a Camilo, quien superó al defensa paraguayo Samudio, pero su disparo se fue por encima de la portería de Elisson. A los veintiséis minutos, el Cruzeiro reaccionó: Judivan se desbordó por la banda derecha, dribló a Rodrigo Biro y envió un centro perfecto para que Hugo Ragelli, quien acababa de entrar por Neilton, rematara de cabeza el balón a la red. Tras el empate, el partido adquirió un tono frío y burocrático, con pocos disparos a portería hasta el final; ambos equipos parecían satisfechos con el resultado.
