Los expertos advierten del riesgo de desindustrialización.
Durante un coloquio internacional en Brasilia, Miguel Bruno, profesor de la UFRJ, abogó por un aumento de la inversión brasileña en capital fijo productivo.
Evam Sena_247, en Brasilia – Brasil necesita invertir más en su capital fijo productivo para evitar la desindustrialización del país, advirtió este martes Miguel Bruno, profesor de Economía de la Universidad Estatal de Río de Janeiro y representante del Ipea (Instituto de Investigación Económica Aplicada). La advertencia se realizó durante el II Coloquio Internacional sobre Ahorro, Inversión y Divisas en Brasil, organizado por Caixa Seguros y la Caisse des Dépôts francesa.
Según el profesor, Brasil presenta bajas tasas de inversión industrial. «Si se excluye al trío conformado por Caixa Econômica Federal, BNDES y Banco do Brasil, la tasa de inversión cae considerablemente», afirmó. Miguel Bruno advirtió sobre el inicio prematuro de la fase de especialización industrial. «Brasil necesita replantearse su política de integración económica internacional. La desindustrialización se está convirtiendo cada vez más en un hecho y menos en una hipótesis», afirmó.
Según Miguel Bruno, la inversión en capital fijo productivo debe ir acompañada de inversión en capital humano. «Es necesario invertir en educación y formación, además de en capital fijo productivo. A medida que las empresas inviertan, empezarán a demandar. No se puede invertir la causalidad, formando a todo el mundo y esperando a que aparezcan los puestos de trabajo», afirmó.
El economista también advirtió sobre la dependencia de Brasil del ahorro para mantener su balanza de pagos y la necesidad de fortalecer el ahorro externo. "Brasil continúa absorbiendo ahorro externo, y esto es fundamental para mantener la balanza de pagos. Casi la totalidad de las reservas no se obtuvo mediante exportaciones brasileñas, como ocurre en China. Se obtuvo mediante la acumulación de recursos externos", afirmó.
Según él, Brasil desalienta el ahorro privado mediante el crédito fácil y una alta relación entre salarios y tipos de cambio, lo que favorece la compra de bienes importados. Debido a las bajas tasas de inversión en Brasil, con la caída del ahorro de los hogares, aumenta el ahorro empresarial. «La falta de ahorro privado beneficia a los empresarios. La inversión pública y privada hace que ambos tipos de ahorro crezcan conjuntamente», afirmó Miguel Bruno.
El economista francés Jean-Joshep Boillot, del Club de Negocios CEPII y especialista en la economía india, afirmó que India, si bien se diferencia de China por su régimen político democrático, también se caracteriza por altas tasas de inversión, además de un fuerte consumo interno. Según el economista, en pocos años el crecimiento económico chino disminuirá, India retomará tasas de crecimiento más elevadas y América Latina se verá atrapada entre los dos gigantes.
Al comparar India y Brasil, Boillot demuestra que el sistema brasileño de inversión pública fue desmantelado en India. Según él, hasta la década de 80, los bancos de desarrollo estatales indios eran los responsables de la inversión, pero perdieron capacidad operativa en la década de 90 debido a la burocratización. India vendió parte de todos sus bancos públicos a empresas privadas. «Ahora, todos los bancos de desarrollo se han transformado en bancos comerciales, semiprivatizados. Al cabo de diez años, estos bancos gestionan toda la financiación de infraestructuras. Por ejemplo, el 100% de las carreteras en India se financian mediante asociaciones público-privadas», afirmó.
