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Estatuto de la Juventud se debate en Rio Grande do Sul.

Después de nueve años de trámite, el proyecto de ley será votado en el Senado el 27 de marzo; mientras tanto, el Estado promueve debates sobre la propuesta, que tiene puntos de desacuerdo, como el rango de edad que afectará si se aprueba; para el senador Paulo Paim (PT-RS), que cumplió 63 años el viernes 15, la aprobación sería un regalo de cumpleaños.

Estatuto de la Juventud se debate en Rio Grande do Sul.

Nicolás Pasinato, desde el portal Sur 21

Tras nueve años de tramitación, el Estatuto de la Juventud está a punto de ser aprobado. El 27 de marzo, el proyecto de ley se votará en el Senado. Aunque aún no se ha fijado la fecha, se están celebrando debates para conocer mejor la propuesta y discutir algunos puntos que aún generan desacuerdo, como el rango de edad que cubrirá el Estatuto, de aprobarse.

Este viernes (15) fue el turno de los habitantes de Porto Alegre de conocer el proyecto más de cerca, mediante una audiencia pública. La reunión tuvo lugar en el Plenario de la Asamblea Legislativa y contó con la presencia de diversas organizaciones, así como parlamentarios vinculados a la propuesta.

El relator del proyecto de ley en la Comisión de Asuntos Sociales del Senado, Paulo Paim (PT), coordinó la audiencia. Celebrando su cumpleaños ese día, Paim afirmó que el mejor regalo que podría recibir en su 63.º cumpleaños sería la aprobación del Estatuto. También estuvo presente en la Comisión de Asuntos Sociales (CAS) la Secretaria Nacional de Juventud de la Secretaría General de la Presidencia de la República, Severine Macedo. Macedo señaló que la construcción de una agenda de políticas públicas para la juventud es reciente y atribuyó los avances en estas áreas a los dos últimos gobiernos federales.

Severine recordó la aprobación, en 2010, de la Enmienda de la Juventud, que considera un hito por haber incluido a la juventud en la Constitución Federal brasileña. También mencionó la creación de la Secretaría Nacional de la Juventud, el Consejo Nacional de la Juventud y el programa Projovem. Destacó también algunos programas creados, como Prouni, el Programa de Cuotas y Juventud Viva, que previene la violencia contra los jóvenes negros.

Según la secretaria, la mayor importancia de la aprobación del Estatuto radica en confirmar que estas políticas no dependerán de los gobiernos para mantenerse. Además, enfatizó el valor de la propuesta como una forma de valorar a la juventud del país. "Los jóvenes no son un problema para la sociedad, como se ha visto durante muchos años. La juventud no es una fase de transición entre la adultez temprana y la adultez. Es una etapa de la vida que conlleva especificidades de origen, etnia y orientación sexual, que pueden conducir a una mayor o menor inclusión", afirmó.

Señala algunos de los derechos que promoverá el Estatuto, de aprobarse. «El derecho a participar en todos los sectores de la sociedad, el derecho a la educación, la formación profesional y el trabajo. El derecho a la diversidad y la igualdad, a practicar diferentes religiones, a tener acceso a la salud y la cultura», ejemplifica, añadiendo además que la legislación en cuestión es la primera en defender intensamente los derechos de la diversidad y de la población joven LGBT.

Respecto a las entradas a mitad de precio para eventos culturales o deportivos, Severine Macedo defiende que ese derecho debe ofrecerse no sólo a los jóvenes estudiantes, sino también a los jóvenes trabajadores que ganan hasta un salario mínimo.

Desacuerdo sobre el rango de edad

Existe desacuerdo sobre el rango de edad que debería abarcar la ley. Según el proyecto de ley aprobado por la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía (CCJ), este sería de 15 a 29 años. El Estatuto de la Niñez y la Adolescencia (ECA) define a los adolescentes como personas de hasta 18 años. A raíz de esto, surgieron dudas sobre qué Estatuto representaría a los jóvenes en este rango de edad y la posibilidad de crear una vía para reducir la edad de responsabilidad penal.

La diputada federal Manuela D'Ávila (PCdoB), ponente del proyecto de ley original y quien presentó el sustituto enviado al Senado, defendió firmemente mantener el rango de edad de 15 a 29 años. Según ella, se está creando una falsa controversia entre el Estatuto de la Juventud y el ECA (Estatuto de la Niñez y la Adolescencia). "El Estatuto de la Juventud no entra en conflicto en ningún punto con los derechos que el ECA otorga a los jóvenes de entre 15 y 18 años. En el Estatuto no se habla de derecho penal. No existe posibilidad de conflicto ni de responsabilidad penal para los jóvenes de entre 15 y 18 años", afirmó.

Para demostrar lo que, según ella, es incoherente en esta controversia, Manuela pregunta: "¿Acaso los adolescentes de 15 a 18 años no tienen derecho a billetes a mitad de precio? ¿Acaso no tienen derecho a viajar entre estados si están en la universidad y a una vida sexual libre? ¿Vamos a dejar a los jóvenes homosexuales de 15 a 18 años desprotegidos solo por ser adolescentes?". Manuela añade que esta no será la primera vez que una legislación eclipsa a otra.

Maria Izabel da Silva, representante de la Secretaría de Derechos Humanos de la Presidencia de la República y del Consejo Nacional de los Derechos del Niño y del Adolescente, justifica la preocupación del Estatuto del Niño y del Adolescente (ECA): «Nuestra única preocupación política y jurídica es que quienes defienden el fin del desarrollo, que reside en la edad de 15 a 17 años, litiguen posteriormente cualquier debate que aborde la reducción de la edad de responsabilidad penal». El ECA estipula que los jóvenes de entre 15 y 18 años deberán cumplir medidas socioeducativas cuando cometan cualquier tipo de delito.

Manuela sostiene que las entradas con mitad de precio son sólo para estudiantes jóvenes y dice que hay que presionar al Gobierno.

La diputada federal también enfatizó que el 33% del proyecto se construyó con participación popular, a través de una comisión especial. Además, destacó la presión ejercida sobre el gobierno para llevar el proyecto a esta etapa final. "El gobierno no estaba convencido de querer aprobar el Estatuto. Y ahora todos estamos unidos en torno a un texto. Debemos construir y transformar los derechos en ley independientemente de la voluntad de los gobiernos de los que formamos parte. Porque los gobiernos van y vienen, pero los derechos deben permanecer escritos en la ley", argumentó. "Los movimientos sociales tienen que ejercer presión. Los gobiernos solo pueden tener fuerza si hay presión", concluyó.

En cuanto a las entradas con mitad de precio, Manuela argumenta que solo deberían ofrecerse a estudiantes jóvenes. "Tenemos una política recién aprobada por el gobierno que ya garantiza el acceso de los trabajadores a la cultura: el Bono Cultural. Creo que ampliar este derecho sería redundante", afirma.