Fachin mantiene para este martes el juicio de la denuncia de la Fiscalía contra Collor.
La Fiscalía General de la República acusa al congresista de recibir R$ 29 millones en sobornos por presunta influencia en BR Distribuidora. Según el Fiscal General, Rodrigo Janot, además de Collor, la esposa del senador, Caroline Collor, y otros acusados están involucrados en la presunta trama, actuando como "operadores privados" y "testigos" en la recepción de los fondos.
El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Edson Fachin, decidió aplazar para mañana (15) el juicio por la denuncia presentada el año pasado por la Procuraduría General de la República (PGR) contra el senador Fernando Collor (PTC-AL). El parlamentario podría ser imputado en las investigaciones de la Operación Lava Jato por los delitos de peculado, corrupción y lavado de dinero. La decisión del ministro aún no se ha publicado.
El juicio estaba programado para mañana, pero los abogados defensores solicitaron el aplazamiento debido a dos ausencias previstas en la sesión del Segundo Panel, el órgano encargado de analizar el caso. Los ministros Gilmar Mendes y Dias Toffoli se encuentran en viaje oficial. Por lo tanto, dado que el juicio se celebrará con solo tres miembros, los abogados argumentaron que sufrirían perjuicios en la votación sin quórum completo. Fachin denegó la solicitud de aplazamiento, argumentando que no tenía fundamento legal.
La Fiscalía General de la República acusa al congresista de recibir R$ 29 millones en sobornos por su presunta influencia en BR Distribuidora. Según el Fiscal General, Rodrigo Janot, además de Collor, la esposa del senador, Caroline Collor, y otros acusados, quienes actuaron como "operadores privados" y "testigos" en la recepción del dinero, están involucrados en la presunta trama.
La denuncia alega que el senador compró autos de lujo con dinero proveniente del presunto soborno. Entre los vehículos se encuentran un Lamborghini, valorado en R$ 3,2 millones; un Ferrari (R$ 1,4 millones), un Bentley y dos Land Rovers. En julio de 2015, los autos de lujo fueron incautados en la residencia privada del senador en Brasilia, conocida como Casa da Dinda.
Desde que surgieron las acusaciones de corrupción, Collor ha negado haber recibido sobornos. Según el senador, las acusaciones son meras conjeturas y generalidades de informantes.