Geddel está molesto con la ocupación de indígenas en el PMDB de Bahía.
La sede del partido PMDB en Bahía fue ocupada este jueves por la mañana por un grupo de unos 150 indígenas que exigen la destitución de la coordinadora del Distrito Especial de Salud Indígena (DSEI), Mônica Marapará; el presidente estadual del partido, Geddel Vieira Lima, dice que el PMDB no es el órgano indicado para tratar este asunto, y ya informó al ministro de Justicia, Torquato Jardim, solicitando que la Policía Federal y la Funai (Fundación Nacional del Indio) acompañen el caso; "El lugar correcto para esta demanda es la Funai", dice Geddel.
Bahía 247 - La sede del PMDB en Bahía fue ocupada la mañana del jueves 1 de marzo por un grupo de unos 150 indígenas que exigían la destitución de la coordinadora del Distrito Especial de Salud Indígena (DSEI), Mônica Marapará. El presidente estatal del partido, Geddel Vieira Lima, afirmó que el PMDB no es el organismo indicado para tratar este asunto y ya informó al ministro de Justicia, Torquato Jardim, solicitando a la Policía Federal y a la Funai que investiguen el caso.
"El lugar correcto para esta reclamación es la Funai. Tomé las precauciones necesarias comunicándome por escrito con el Ministerio de Justicia y el gobernador. Siempre con el objetivo de preservar no solo la propiedad, sino también, y sobre todo, la tranquilidad de los empleados y visitantes del partido", afirma Geddel.
El miembro del PMDB cree que este tipo de movilización no es correcta. «Permitir este tipo de invasión del partido equivale a aceptar las demandas que se plantean mediante la invasión de tierras indígenas. Es necesario exigir, pero sin restringir los derechos de los demás».
A pesar de ser pacífica, la ocupación infundió temor entre los dirigentes del partido. «No pude estar presente, pero sé que no hubo agresiones ni nada parecido. Indiqué a los dirigentes que mantuvieran la calma, sobre todo porque esto no es un asunto del PMDB. El partido no es el órgano adecuado para esto. Por lo tanto, me parece que no se trata de un movimiento de protesta, sino de uno con características políticas partidistas».