Hora de la verdad, Dilma
El presidente promulgó hoy el proyecto de ley que crea la Comisión de la Verdad y la Ley de Acceso a la Información. Según la revista The Economist, Brasil aún no ha enfrentado los crímenes de la dictadura porque los brasileños sufren de "amnesia colectiva".
247 con agencias: La dictadura militar brasileña terminó en 1985. Aun así, el tema sigue siendo tabú en el país. Los tres últimos presidentes del país se vieron afectados por el régimen militar, pero solo ahora se abordará oficialmente. La presidenta Dilma Rousseff promulgó este viernes (18) el proyecto de ley que crea la Comisión de la Verdad y la Ley de Acceso a la Información. Con esta medida, se pondrá fin al secreto permanente de los documentos públicos y la Comisión podrá investigar las violaciones de derechos humanos ocurridas entre 1946 y 1988, período que incluye la dictadura militar.
A pesar del inminente "progreso" en este tema, la lentitud de Brasil para afrontar su pasado es criticada por la comunidad internacional. En el número de esta semana, la revista británica "Economist" analiza el rezago de Brasil respecto a sus vecinos en el abordaje del legado de la dictadura. "Brasil ha sido lento en la revisión de los crímenes de la dictadura. Argentina comenzó a procesar a los militares poco después del colapso del régimen en 1983", afirma el informe. "La Corte Suprema de Chile dictaminó en 2004 que las desapariciones forzadas no eran susceptibles de amnistía".
Según los expertos entrevistados por The Economist, este retraso se debe a que la transición a la democracia fue más lenta y controlada en el país. «El régimen no colapsó tras una guerra desastrosa como Argentina, ni enfrentó la amenaza de protestas como Augusto Pinochet en Chile». Además, la publicación señala que otra razón es la tendencia de los brasileños a sufrir una especie de «amnesia colectiva». «Algunas cosas solo ocurren cuando la sociedad está preparada», afirma uno de los entrevistados, Atila Roque, director de la ONG Amnistía Internacional en Brasil. «Creo que estamos preparados».
La historia de Brasil finalmente se revelará hoy a las 10:30 h en una ceremonia en el Palacio de Planalto. Participarán los ministros de Defensa, Celso Amorim; Planificación, Miriam Belchior; Justicia, José Eduardo Cardozo; y la secretaria de Derechos Humanos, Maria do Rosário.
La Comisión de la Verdad estará integrada por siete personas y contará con el apoyo de otros 14 funcionarios públicos que brindarán apoyo administrativo. El grupo tendrá un mandato de dos años para escuchar testimonios en todo el país y solicitar y analizar documentos que ayuden a esclarecer las violaciones de derechos ocurridas durante este período. El trabajo de la comisión no partirá de cero. Se basará en información generada hace casi 16 años por la Comisión Especial sobre Muertos y Desaparecidos Políticos y hace diez años por la Comisión de Amnistía.
