La inflación para los trabajadores de bajos ingresos alcanza el 11,52% en 2015.
La inflación, medida por el Índice de Precios al Consumidor - Clase 1 (IPC-C1), que abarca a las familias de menor renta (entre 1 y 2,5 salarios mínimos), cerró 2015 con un aumento acumulado del 11,52%, resultado 0,99 puntos porcentuales superior a la variación del IPC-BR (que abarca a las familias con renta entre 1 y 33 salarios mínimos), cuyo aumento el año pasado fue del 10,53%.
Nielmar de Oliveira Silva - Reportero de Agência Brasil
La inflación, medida por el Índice de Precios al Consumidor - Clase 1 (IPC-C1), que abarca a las familias de menor renta (entre 1 y 2,5 salarios mínimos), cerró 2015 con un aumento acumulado del 11,52%, resultado 0,99 puntos porcentuales superior a la variación del IPC-BR (que abarca a las familias con renta entre 1 y 33 salarios mínimos), cuyo aumento el año pasado fue del 10,53%.
Los datos del IPC-C1 fueron publicados hoy (6) por el Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas (Ibre-FGV). Indican que, en diciembre, la variación del indicador fue del 0,97 %, una tasa 0,09 puntos porcentuales inferior a la registrada en noviembre, cuando el índice registró una variación del 1,06 %.
En diciembre, el IPC-BR presentó una variación del 0,88%, un aumento también inferior al de las familias con mayores ingresos. La diferencia se debe a la mayor importancia de los precios de los alimentos en la composición del IPC-C1, que registró una fuerte variación el año pasado.
Según información de la FGV, los precios de los alimentos cerraron 2015 con un aumento acumulado del 13%, el tercero más alto para las familias de bajos ingresos, sólo detrás de la vivienda, con un aumento del 14,6%; y del grupo transporte (13,2%).
La caída de 0,09 puntos porcentuales de noviembre a diciembre en la inflación de las familias de menores ingresos refleja una disminución de los precios en cuatro de las ocho categorías de gasto que componen el índice.
El grupo de alimentos cerró el último mes del año con una variación de 1,94%, una desaceleración de 0,38 puntos porcentuales de un mes a otro.
Si bien diciembre cerró con una desaceleración de 2,45 puntos porcentuales respecto a noviembre, la cebolla fue el producto alimenticio que influyó en el incremento, terminando diciembre con un alza de 20,13%.
La vivienda registró un aumento del 0,34% en diciembre, desacelerándose respecto al 0,41% de noviembre; las comunicaciones pasaron del 0,65% al 0,06%; y el transporte, del 0,83% al 0,79%.
Dentro de estos grupos, los cambios más notables provinieron de los rubros hortalizas y legumbres (22,92% a 8,68%), tarifa eléctrica residencial (0,41% a 0,09%), tarifa telefónica residencial (1,18% a 0%), y gasolinas (2,95% a 1,29%), respectivamente.
Por el contrario, los siguientes grupos cerraron con aumentos entre noviembre y diciembre: vestido (0,37% a 1,04%), salud y cuidado personal (0,40% a 0,49%), gastos varios (0,10% a 0,17%), y educación, lectura y recreación (0,43% a 0,90%).
Dentro de estas categorías de gasto destacan: ropa (0,24% a 1,30%), medicamentos en general (-0,02% a 0,18%), tarjetas telefónicas (1,89% a 2,36%) y locales de ocio (0,42% a 2,14%).